El proyecto Matteo es una iniciativa educativa-científica dedicada al monitoreo automático del clima en escuelas y organismos, que se nutre del aporte de datos que realizan instituciones educativas formales y no formales.

En este sentido es que surgió la idea de instalar una central de medición en el geriátrico Dante Delich, ubicado en San Antonio de Arredondo. Allí se brindó una charla de capacitación con el objetivo de incentivar a los abuelos a formar parte de este proyecto, trabajando en las mediciones y recordándoles que se puede hacer ciencia a cualquier edad.

Marcelo García, ingeniero de la FCEFyN (Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales) de la U.N.C , es el director del proyecto y explicó: “La experiencia con esta institución es la primera con adultos mayores y, justamente, en el grupo hay una persona que está por cumplir 99 años por lo que aplica muy bien en esto de abarcar a todos los rangos etarios”.

Además, agregó: “Fue una experiencia muy gratificante para mí, y creo que, para todos porque pudimos convencer a estas personas de que son capaces de hacer ciencia y contribuir significativamente a la investigación”.

El proyecto

La Escuela Amadeo Sabattini de la Comuna de San Roque ahora podrá transmitir los datos del proyecto Matteo por Internet.

El Proyecto Matteo surgió hace 4 años en honor a Matteo Ravagli Cáceres, quién era alumno del colegio secundario Dante Alighieri de Villa Carlos y perdió la vida el 15 de septiembre del 2017, en un accidente automovilístico. Matteo quería estudiar Astronomía y dedicarse a la actividad científica. A pesar de su corta edad se había convertido en un ferviente investigador de temas ambientales, tal es así que ya colaboraba en proyectos de investigación de CONICET.

Matteo, además significa Monitoreo Automático del Tiempo en Escuelas y Organismos y permite que los estudiantes realicen prácticas científicas (mediciones) a través de estaciones y pluviómetros de bajo costo, que aportan datos climáticos de gran utilidad.

El proyecto apunta a democratizar el quehacer científico, proponiendo un trabajo inclusivo que articula todos los niveles educativos y la ciudadanía en general. Lo significativo es que este equipo interdisciplinario no se queda sólo en palabras y trabaja realmente incluyendo a diversos sectores.

“Se trata de un proyecto educativo y científico. Más precisamente de lo que se conoce como ciencia ciudadana, ya que todos los datos que se generan en Matteo son un aporte para la investigación, para proyectos de gestión del agua y para organismos oficiales del tiempo”, explica Marcelo García.

“¿Alguna vez soñaste con un sistema científico inclusivo que incluya distintos ámbitos de investigación que abarquen desde observaciones realizadas por los más prestigiosos científicos internacionales que trabajan en ciencia básica, observaciones realizadas por investigadores de organismos de ciencia y técnica que generan herramientas de apoyo a la gestión y observaciones realizadas por actores de proyectos de ciencia ciudadana que incluyen a toda la sociedad?”, se preguntan desde el sitio web oficial del proyecto. La respuesta se puede encontrar en el trabajo diario que vienen realizando desde que se gestó este noble proyecto que cada vez incluye a más actores.