El pasado lunes 25 de octubre frente al terrible calor, Augusto decidió asistir a su escuela con pollera. El joven había solicitado autorización para usar una bermuda, pero frente a la negativa resolvió usar esa prenda que si está permitida en el reglamento escolar del IPEM 359 “Dr. Arturo U. Illia” de Villa Carlos Paz.

Nunca se imaginó el revuelo que iba a causar. Augusto, quien prefiere reservar su apellido, y su mamá Silvina Brizuela conversaron en el progrma “Con todo al Aire” en Radio Sucesos sobre lo acontecido.

“Nosotros vivimos en Villa del Lago y a escuela le queda como a 30 cuadras. Se habían organizado varios compañeros, y luego no sé qué pasó con los demás, no consiguieron la pollera o no se animaron. Cuestión que yo estaba trabajando y me llaman de la escuela. Atiendo y escucho la voz de Augusto: - Hola Silvina, me vine a la escuela de pollera, me dice, - ay no! te voy a matar le dije yo”, contó la mujer.

Los jóvenes piden que los dejen asistir de prendas cortas, ya que los días de altas temperatura sufren el calor.

Acto seguido la preceptora de su hijo habló con Silvina y le explicó que el joven había ido con pollera a la escuela a modo de protesta pacífica para que los dejen ir de pantalón corto a la escuela. Por la noche, la mamá dialogó con su hijo y él presentó todos los argumentos por los que consideraba que los varones deberían poder ir con prendas cortas a la escuela. “Él me explicó todos sus argumentos, y yo lo entendí. Mi hijo es un excelente alumno, jamás se llevo una materia, yo lo tengo cortito, no lo dejo faltar nunca a la escuela” acotó la mamá.

Silvina logró lo que pensó que jamás iba a suceder y finalmente Augusto también habló. El joven resaltó que él no quería que se viralice esta situación. Sin embargo, su actitud sentó un precedente y desde ayer muchas escuelas comenzaron a mandar circulares autorizando el uso de prendas cortas. “La directora de mi escuela me habló con mucho respeto, no me retaron ni me sancionaron, pero me dijeron que debía ir de pantalón largo”, contó Augusto.

La lucha de Augusto no fue en vano. Aunque en su escuela aún no surtió efecto, la valiente actitud del joven ya impulsó el cambio en varios establecimientos escolares de toda la provincia. Además, puso el tema de la vestimenta escolar en el ojo de la tormenta en un momento en el que se está reflexionando mucho acerca de la ropa y los géneros. Sólo es cuestión de tiempo.