"El Gringo Schmidt", su historia, su fortaleza y vocación. Denu plasma en una publicación todo el sacrificio que implica serlo y pide que sean "institucionalizados".


Denu Schmidt es una joven que eligió su cuenta personal de Facebook para hacer público un sentido homenaje a su papá bombero voluntario desde hace décadas -por muchos años para el cuartel de Villa Carlos Paz, y en la actualidad, para el de Tanti- Pero también, para plasmar lo que ella considera como justo y necesario por y para ellos, que sean “institucionalizados”.

En diálogo con VíaCarlosPaz, Denu nos precisó que la idea central de su publicación se basó, en primera instancia, “en generar conciencia en el labor de los bomberos y del sacrificio que implica ser uno. Segundo, en disparar la idea y generar inquietud para institucionalizarlos, crear grandes centros de capacitación y entrenamiento. Y si se puede, dejar que sea una vocación para el tiempo libre y pase a ser un oficio de tiempo completo. Más alla de los beneficios que se pueden llegar a gestionar en el corto plazo con un poco de suerte”, señaló esta joven mujer, orgullosa tanto de su padre como de cada bombero voluntario.

Carlos, Carlitos, el Alemán, “el Gringo Schmidt”, el bombero voluntario carlospacense homenajeado por su hija Denu. (Foto: Facebook / Denu Schmidt).

Todo inició en un reciente posteo en redes sociales, en donde Denu comienza mencionando a su papá como: “Carlos, el Gringo Schmidt, el Alemán, padre de 4, tío de muchos, y amigo de un millón”, para luego continuar: “Desde que tengo uso de razón mi papá es bombero, me corrijo, desde antes que naciera. Mi infancia transcurrió en un cuartel de bomberos y he vivido tres décadas de incendios“.

Su papá, que como ella dice “ya no tiene 20 años”, en los últimos días de una semana drástica de incendios forestales en la villa y en diferentes puntos de las sierras cordobesas, “el Gringo” también estuvo luchando en medio de las sierras incendiadas, con calor, cansancio, dolorido, con hambre y con sed, pero con el anhelo y las fuerzas puestas en que el fuego se apagara ya.

Esta joven oriunda de Carlos Paz pero que en la actualidad vive en otra localidad, aprovechó el contexto para dejar plasmado la labor y el sacrificio de todos y cada uno de ellos que dejan sus tareas personales, sus familias, sus propios trabajos, para sumergirse en las llamas en donde no hay horarios porque el tiempo simplemente pasa.

Nuestros bomberos voluntarios son hombres como mi papá, comunes, con negocios, trabajos, familia, obligaciones y por algo que suelen llamar “vocación”​. Pero yo, que hace 30 años vengo viendo salir a este hombrecito, a la hora que sea, el día que sea, con lo que tenga puesto, corriendo tras una sirena, voy a decir que es un llamado de su alma, viene de bien adentro y no lo pueden manejar”, escribe.

Y sigue: “Hasta no hace mucho tiempo, esta gente –voluntaria- hacía rifas para comprarse un par de zapatos, o una manguera, o arreglar el camión. Luego llegó el impuesto al fuego y la cosa cambió radicalmente. Hoy tenemos aviones hidrantes, camiones equipados, ropa ignífuga, botines, mochilas, y el sistema de prevención de catástrofes mejor organizado de la Argentina”.

Pero destaca que lo que “el impuesto no previó, ni prevé, es la gente”, expresando que algo que siempre le llamó la atención es que “no estuvieran institucionalizados”. Explicando además, y desde el conocimiento que tiene como hija de uno, que “los cursos son autodictados, sus capacitaciones pocas, y sobretodo, su trabajo gratis”, puntualiza.

Sin embargo, al mismo tiempo también se cuestiona si al hacerlo se perdería “la nobleza” que en la actualidad mantiene la institución. “Somos un horror como sociedad, somos lo que nos merecemos. ¡Premiamos a nuestros bomberos descontándoles las horas que no fueron a trabajar! Ni siquiera esta previsto como una licencia paga. Les damos una miseria de comida a base de donaciones, y luego pretendemos que estén días enteros en situaciones extremas, con una botellita de agua y dos naranjas. Hoy en día, si un bombero cuenta con un subsidio es la excepción“, enfatiza de manera contundente.

A lo que de inmediato escribe que tal vez “remunerar el trabajo del bombero sea un exceso, si no tiene dedicación exclusiva, pero no creo que otorgarle un beneficio (descuento en los impuestos, luz, agua, peaje, etc.) sea un crimen capital“, esboza como una plausible forma de retribuirlos.

“Esto hace ruido hace rato y se tiene que hacer saber. Alguien tiene que luchar por nuestros bomberos, darles una voz”, completa una extensa y sentida publicación, dedicada a su padre Carlos “el Gringo Schmidt”, y replicada para cada uno de los bomberos voluntarios que día y noche nos asisten en los siniestros que se nos ocurra imaginar.

Foto de portada: Facebook / Denu Schmidt.




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