En muchos casos, no siempre la ganadería se lleva las mejores posibilidades de utilizar los recursos productivos (suelos) de mejor calidad. Sin embargo, puede haber alternativas que potencien el sistema mixto y que se utilice parte de los buenos recursos para mejorar la producción.

Una de las limitantes siempre se ubica en el tiempo, es decir, el espacio de días que media entre una producción y otra, o el espacio que media para aprovechar un recurso, etc.

Una buena complementación de la agricultura y la ganadería, radica en la siembra aérea de las especies que formarán parte del recurso forrajero.

En los últimos años, esta siembra se ha visto incrementada, no sólo como uso forrajero, sino también conformando los cultivos de cobertura que alimentarán, no siempre al ganado y si al suelo, principal recurso productivo, sobre el que se sustentan todos lo demás.

Posicionándonos en los verdeos de invierno y en una integración exitosa agrícola-ganadera, la siembra de verdeos es una de las opciones más utilizadas.

Si bien se pueden sembrar sobre distintos cultivos agrícolas, como por ejemplo: girasol, maíz, soja, etc., los dos últimos son los más empleados.

La siembra aérea no es difícil, pero tampoco es solamente «tirar semilla».

El proceso debe contemplar una planificación, la cual debe ser realizada con bastante anticipación.

No solo importa el cultivo antecesor, es decir sobre el que se podrá sembrar un verdeo, sino que también importa la variedad o híbrido utilizado, la fecha de siembra, el tratamiento con fitosanitarios que recibió, etc.

Por ejemplo, si se va a sembrar sobre un maíz, lo ideal es elegir un híbrido implantado relativamente temprano, de ciclo intermedio y preferentemente de hojas erectófilas. Estas características permitirán, que las semillas sembradas en forma aérea, lleguen al suelo rápidamente y no queden retenidas por el cultivo.

Por otro lado, que entre mayor cantidad de luz, que se pueda cosechar más temprano, etc. Si pensamos en un cultivo de soja, la situación es parecida.

Como se aprecia esto se debe pensar antes de sembrar el cultivo agrícola, a efectos de lograr el éxito del verdeo de invierno.

Siembra Aérea

Los verdeos para uso pastoril más empleados son el ray grass y la avena.

Ambos pueden lograr muy buenas implantaciones. La avena tiene la dificultad que el avión deberá reabastecerse de semilla más rápido, dado que los kilogramos sembrados pueden cuadriplicar o quintuplicar a los kilogramos de ray grass. Se debe destacar que una siembra aérea no solo se puede hacer con avión, existen hoy en día en el mercado máquinas terrestres autopropulsadas que hacen un excelente trabajo.

El momento de siembra es muy importante, lo ideal es hacerlo, en el caso de soja cuando se comienza a visualizar alguna hoja amarilla, en este aspecto es preferible pecar por anticipar un poco el momento y no demorarlo, dado que si esto ocurre, mucha semilla puede quedar descubierta y no lograrse una buena implantación o ser esta muy despareja. Recordemos que las hojas a medida que se van cayendo actúan como un cobertor de la semilla y mantienen la humedad, situación clave para lograr una buena germinación.

En el caso del maíz, pasa otro tanto, no esperar a que el cultivo esté totalmente seco para realizar la siembra.

Desde el punto de vista hídrico, es siempre preferible realizar la siembra luego de una lluvia, esto permitirá recibir a la simiente con una condición más adecuada para alcanzar una buena germinación. Además, sembrar antes de una lluvia, permite que el agua baje las semillas que pudiesen quedar retenidas en el follaje.

Siempre en las siembras aéreas se debe incrementar la densidad entre un 20/30% respecto a una siembra tradicional, dado que los coeficientes de logros serán normalmente algo menores.

La cosecha del cultivo agrícola, no debe demorarse, por varios motivos, entre los cuales estarían: la posible incorporación de humedad en la cosecha de los granos de soja, la menor tasa de crecimiento de los cultivos forrajeros sembrados, el mayor tiempo a llegar a su aprovechamiento, etc.

Hélice contrarotativa es lo que tiene el Ruas 160 modelo creado en Argentina para poder fumigar y sembrar. Foto: viacampo

Es deseable si se va a realizar la siembra aérea, en la planificación del cultivo agrícola, considerar un extra de fertilización fosforada, dado que además de poder utilizarlo el cultivo de cosecha, quedará un remanente que será empleado por el cultivo forrajero.

Si la siembra se hace sobre maíz, otro punto clave, es que luego de la cosecha del mismo, se proceda a aplicar algo de nitrógeno.

El suelo sale muy empobrecido de este nutriente y por otro lado, temporalmente va hacia el invierno, meses fríos, los cuales ofrecen una tasa de mineralización de este nutriente muy baja.

Una fertilización nitrogenada ayudará, no solo a adelantar el primer aprovechamiento, sino a tener una mayor producción. La situación antes descripta, podría evitarse, si el antecesor es soja y la misma estuvo bien nodulada, dado que los nódulos son muy lábiles y podrán descomponerse rápidamente, liberando una cantidad de nitrógeno que podría ser utilizado por el verdeo implantado.

Por último, la siembra aérea permite anticiparse entre 30 a 90 días la entrada al primer aprovechamiento, comparada con una siembra tradicional realizada luego de la cosecha del cultivo agrícola. Esto es importante por varios aspectos, si se hace sobre maíz, los animales podrán aprovechar mejor las espigas que pudieron haber quedado en el campo.

Cuando el tiempo se extiende, la mayoría de esas espigas se malogran, ya sea porque germinaron o fueron comida por los peludos, por ejemplo.

Otra cosa importante, es que el adelanto del primer aprovechamiento, permitirá obtener un número mayor de pastoreos y esto conlleva a una mayor rentabilidad.

La siembra aérea de verdeos es una excelente alternativa, para ganarle tiempo al tiempo, sin dejar de lado la productividad, por el contrario, mejorándola y permitiendo integrar sistemas productivos de manera eficiente.