El sector porcino se ha consolidado como una fuente importante en la provisión de las bases proteicas de la dieta en Argentina con saldos exportables sólidos durante los últimos ciclos.

El alza productiva estuvo motivada, en un primer momento, por un crecimiento en la demanda interna de cortes de cerdo que en los últimos diez años se duplicó. Posteriormente, además, recibió un fuerte incentivo desde el mercado externo. El mayor salto cuantitativo de la demanda externa se dio como resultado de los efectos de la Peste Porcina Africana (PPA), que provocó masivas pérdidas de stocks en China y otros países de Asia, que son a su vez los mayores consumidores de esta carne en el mundo.

Se identifican entonces varios motivos que apoyan una proyección creciente de la producción porcina este año: la mayor escala productiva a nivel local, la consolidación de la carne de cerdo en la dieta de los argentinos, la habilitación de numerosos frigoríficos exportadores por parte de China (que continuará dependiendo fuertemente de las importaciones para atender su demanda interna), la mejora en términos competitivos para la exportación desde el punto de vista de impuestos directos, etc. Respecto de este último punto, cabe mencionar la rebaja de 4 puntos porcentuales en los derechos de exportación aplicables a la carne de cerdo, que pasaron de 9% a 4% en marzo.

Cerdos\u002E

Se proyecta entonces un nuevo aumento de la faena en 2020 que alcanzaría 7 millones de cabezas. Con esto es posible prever también un crecimiento en el consumo forrajero de maíz en el sector que demandaría 1,4 millones de toneladas. No obstante las auspiciosas perspectivas para este sector, es necesario tener en consideración el impacto en la actividad económica, especialmente en China, que tendrá la pandemia del Coronavirus (COVID-19) hasta su encauzamiento a una solución con gran cantidad de vacunados. Si bien estos efectos aún no son cuantificables en volúmenes de exportaciones de carne porcina argentina a China, sí se ha advertido una pausa en la normal comercialización de esta carne con el gigante asiático. A partir de mediados de diciembre, China volcó a su mercado altos stocks de carne, lo que por un lado provocó una caída en las importaciones de comienzos de año y, por otro, tuvo un sensible impacto negativo en los precios de los cortes porcinos. En el consumo local seguirá la tendencia a un crecimiento sostenido.