Miles de mujeres salieron a las calles porteñas para manifestarse una vez más contra la violencia machista y la desigualdad de género, mientras que la dirigencia política del país firmó un compromiso para establecer políticas que den respuestas a los históricos reclamos.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, hubo una masiva concentración frente al Congreso. Participaron el colectivo Ni Una Menos, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), agrupaciones políticas y sociales, trabajadoras de la economía popular y autoconvocadas.

Plaza de Mayo y el Obelisco fueron desde temprano epicentros de una marea de manifestantes, que volvieron a exigir a la justicia compromiso en la defensa de las víctimas y mayor celeridad a la hora de condenar a los femicidas.

Marchas en la Ciudad por el Día Internacional de la Mujer.(Foto: Clarín)

Esta fue la primera gran concentración feminista después del 30 de diciembre, fecha en la que el colectivo de mujeres de la Argentina logró una conquista histórica con la sanción de la ley que legalizó la interrupción voluntaria del embarazo.

En todos los puntos de encuentro, en la Capital Federal y otras ciudades del país, hubo un fuerte llamado a la Justicia y a las fuerzas de seguridad para que colaboren contra la impunidad de los femicidas y que actúen con mayor celeridad ante denuncias.

Datos del Registro Nacional de Femicidios, Femicidios Vinculados, Trans/Travesticidios, Lesbicidios y otras muertes violentas indica que tres de cada diez víctimas habían denunciado a su agresor con anterioridad en al menos una oportunidad.

Las estadísticas son dramáticas. Al 7 de marzo, hubo ya 55 femicidios en Argentina desde que arrancó el 2021, de acuerdo con un informe de la organización MuMalá. Esos datos indican que una mujer es asesinada cada 29 horas en Argentina.

De esos casos, 29 ocurrieron en la provincia de Buenos Aires; 8 en Córdoba; 6 en Santiago del Estero; 3 en Tucumán; 2 en Salta; 2 en Neuquén; 2 en La Rioja; 1 en la Capital Federal; 1 en Jujuy; entre otros.

Frente al Congreso las mujeres pidieron formalmente al Estado que se declare la Emergencia Nacional en Violencia contra las Mujeres y políticas concretas para reducir la brecha de género en el ambiente laboral. “Vivas, libres y con trabajo nos queremos”, fue una de las frases más repetidas.

Marchas en la Ciudad por el Día Internacional de la Mujer.(Foto: Clarín)

Compromiso político

A pocos metros de esos lugares, en el Museo del Bicentenario, el presidente Alberto Fernández y todos los gobiernos provinciales firmaron un acta compromiso “Acuerdo Federal para una Argentina Unida contra la violencia de género”.

“La lógica (patriarcal) ha generado un sinfín de injusticias y se ha llevado vidas. Hemos llegado a un punto en el que si queremos entrar en la modernidad y sentirnos orgullosos tenemos todos que ponernos en un plano de igualdad”, afirmó Fernández.

El jefe de Estado admitió que hay situaciones de violencia de género en los que “la reacción estatal es lenta o no existe”, y recordó los casos de los femicidios de Úrsula Bahillo y de Micaela García.

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, dijo que el acuerdo se impulsó porque si no existe una articulación federal y con las miradas de género, de seguridad, de justicia, solo se conseguirá continuar con el lamento ante los femicidios.

Marchas en la Ciudad por el Día Internacional de la Mujer.(Foto: Clarín)

En el documento, la dirigencia se comprometió a integrar el Consejo Federal para la prevención y el abordaje de femicidios, travesticidios y transfemicidios; a adherir al Sistema Único de Registro de denuncias por violencia de género (URGE) y al Sistema Integrado de casos de violencia por motivos de género (SICVG), y a jerarquizar y fortalecer las áreas de género provinciales y municipales.

Además se buscará promover una rápida gestión de los casos de violencias por motivos de género en el Poder Judicial de cada provincia, fortalecer la capacitación en la temática en las fuerzas policiales y facilitar la realización de denuncias en casos que involucren a miembros de las fuerzas de seguridad.

La Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Catamarca, Córdoba, Mendoza, San Luis y Santa Fe adhirieron al documento, pero no enviaron representantes a Buenos Aires.

Por la Corresponsalía de Buenos Aires