Ángel José Spotorno tenía 74 años y nunca respetó el aislamiento, contó su familia.


Ángel José Spotorno, un jubilado de 74 años que militaba en contra de la cuarentena, murió de coronavirus en su departamento de Mataderos, y su familia lo encontró horas después.

De los 90 días que vivió en cuarentena, unos 85 habrá estado en la calle. Él siempre se cuidó mucho, no tenía ninguna enfermedad ni había tomado nada. Era mi único primo hermano. Teníamos muy buena relación”, contó a Diario 26 su prima Marita Riera. Ángel era viudo y tenía dos hijas y dos nietos.

Ángel José Spotorno (Web)

Spotorno había sido radical y en los últimos años militó a favor de Mauricio Macri y Juntos por el Cambio. En sus redes sociales aparece junto a funcionarios y exhibe consignas políticas. En el último tiempo su militancia se enfocó en contra del aislamiento obligatorio dispuesto por el gobierno de Alberto Fernández.

“Tenía un montón de nombres en Facebook y era administrador de grupos de Whatsapp diferentes. Lo bloqueaban a cada rato. Estaba entretenido. Decía que los comunistas no tenían que volver y que no quería ver una bandera roja. Era muy cómico, nos gustaba escucharlo”, agregó su prima.

Alrededor del 10 de junio, Ángel comenzó a sentirse mal. Un día fue al Hospital Álvarez, le tomaron la fiebre y lo mandaron a tomar paracetamol y hacerse vapores. Con los síntomas avanzados, tres días después, volvió al hospital. Entonces le dijeron que debía ser una alergia y le recomendaron ventilar su casa.

Desde entonces, contó Riera, se comunicó varias veces con la línea 107, pero no volvió al hospital. Según la reconstrucción que su familia hace, la última persona en tener contacto con él fue una compañera de militancia, con la que chateó el 15 de junio. Su última conexión quedó marcada a las 22.20.

Esa misma mujer alertó a sus hijas sobre la ausencia de Spotorno, pero en un primer momento pensaron que podía haberse quedado sin batería, o sin luz.

Cuando no respondió al día siguiente, la familia le pidió a un vecino que le tocara el timbre, pero tampoco obtuvo respuesta. Fue entonces cuando se comunicaron con el 911 e irrumpieron en el departamento.

Lo encontraron muerto, sentado en un sillón frente a la televisión. A su lado, un termómetro marcaba 38 de temperatura. En un comienzo se pensó que había sufrido un infarto, pero finalmente se comprobó que tenía Covid-19.

“El creía que era un resfrío como cualquiera. Era anti. Se murió pensando que tenía una alergia, aunque se asustó un poco cuando me dijo ‘me la pesqué‘. Me preocupa porque no sé cuánta gente debe estar pensando lo mismo”, dijo su prima.




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