Guillermo vive en el barrio porteño de Palermo y salió a airearse a los Bosques de Palermo. "Estuve 55 días encerrado", dijo.


Hace unas semanas, se viralizó el caso de una mujer de 83 años que salió de su casa ubicada en Avenida del Libertador, en el barrio porteño de Palermo, para ir a tomar a sol a los Bosques de Palermo.

Guillermo vive en el barrio porteño de Palermo y salió a airearse a los Bosques de Palermo.

Ayer, el episodio se volvió a repetir: otro anciano la imitó y contó en televisión las razones por las cuales decidió romper la cuarentena obligatoria al salir de su hogar para tomar aire fresco. Un periodista lo vio y se le acercó a preguntarle por qué estaba allí.

Guillermo es un jubilado de 71 años que vive solo en una vivienda del barrio porteño de Palermo, muy cerca de los Bosques. El hombre fue captado por las cámaras de televisión y explicó por qué tomó la decisión de ir a tomar sol y violar el aislamiento.

“Sé que no se puede, pero si no salgo me muero dentro de mi casa. No me da miedo salir porque vivo a dos cuadras del parque”, aseguró.

“Sé que no se puede, pero si no salgo me muero dentro de mi casa. No me da miedo salir porque vivo a dos cuadras del parque. Me compró un café y me senté a tomarlo. Tengo barbijo, guantes y me cuido. Estuve 55 días dentro de mi casa y dije ‘basta’. Necesito tomar sol. Puedo estar en el balcón, pero no es lo mismo“, expresó el anciano en diálogo con LN+, el canal televisivo del diario La Nación.

“No me preocupa tener factores de riesgo. Mi familia sabe que estoy saliendo y mi hijo me lo aconsejó, con los cuidados necesarios que hay que tener”, afirmó.

En relación a lo ocurrido, relató: “No me preocupa tener factores de riesgo. Mi familia sabe que estoy saliendo y mi hijo me lo aconsejó, con los cuidados necesarios que hay que tener. Llego a casa, me rocío con alcohol, lavo el termo y la ropa. Me cuido. La policía no me dijo nada.

El hombre contó que ayer no fue la primera vez que salió de su casa para dar un paseo. Todos los días, a las 16 horas, se encuentra con un amigo, también jubilado y conversan allí unos minutos. “Tengo que salir por el sol, esa es mi historia. Lo lamento si alguien no está de acuerdo, pero yo lo hago con responsabilidad y no estoy perjudicando a nadie”, aseveró, y concluyó: “El sol me carga las pilas”.




Comentarios