Las llamas siguen sin poder ser controladas en la zona de El Bolsón y las hectáreas consumidas por el incendio que se habría desatado en una casa particular del paraje Cuesta del Ternero ya son unas 10.000. En medio de esta situación que preocupa a vecinos y autoridades habló Melisa Romero que tuvo que dejar su casa para trasladarse a un lugar más seguro en El Bolsón: “Era incontrolable”, señaló.

Los vecinos trabajan para evitar que el fuego llegue a las casas.Alfredo Leiva | Diario Río Negro

Estoy preocupada porque estoy viendo en las noticias que el fuego llegó hasta la ruta. Bastante frustrante todo”, señaló la mujer según detalla El Cordillerano, y detalló: “Me fui con mis hermanos y mi hija por precaución, porque era incontrolable, y yo tenía mucho miedo de seguir ahí. Nosotros tenemos familia y pudimos venirnos. Agarré las cosas más importantes, los documentos y me vine”.

Ella vive en el barrio Mirador junto a otras 70 familias y allí todos están preocupados, sin poder dormir, ante el avance descontrolado de las llamas. “Se aproxima bastante” a la zona de casas donde aún hay varias familias, comentó Melisa y agregó que ellos intentan dar una mano: “Se apaga como se puede, con baldes, con bidones. No tenemos agua, no había agua, así que recibimos donaciones desde El Bolsón”.

En cuanto al por qué siguen en el lugar pese al riesgo, la vecina comentó que lo hacen “para poder defender lo poco que tienen, que les costó muchos años construir”, y remarcó: “Están peleando entre todos. Algunos se lesionaron, tuvieron quemaduras. Están con motosierras tratando de cortar los árboles, con tierra. Con lo poco que hay, están combatiendo con todo”. Ya son cuatro días de incendio intenso y las donaciones de agua llegan desde el lunes, pero no alcanza. Además reciben comida ya que realizan ollas populares para mantener el trabajo las 24 horas: “Ahora están necesitando más baldes”.

En cuanto al inicio del fuego, Melisa comentó: “Llegué el domingo a las ocho o nueve de la noche y vi prendido fuego todo. Lo que dijeron es que un vecino hizo asado y dejó la brasa prendida, y se fue. Fueron todos a tratar de socorrer para que no encendiera la casa. Se prendió toda la parte de atrás y el fuego siguió para arriba, porque la dirección de viento era para ese lado. Se hizo la denuncia y fue la policía a tomar los datos del hombre. No sé cómo quedó porque yo después no me enteré de nada más”.

Melisa comentó que decidió irse de su casa el martes por la noche pensando en su hija chiquita: “No quería arriesgarla”, dijo y agregó: “Ahora veo que avanzó un montón. No se puede respirar. Hay mucho humo, cenizas. No se podía estar”. Ahora sigue en contacto con parte de su familia que siguen en el lugar y a través de un grupo de WhatsApp: “Me están informando a mí de lo que necesitan y si yo puedo de acá ayudar, mando donaciones y lo que se pueda juntar. El pueblo de El Bolsón está ayudando bastante”, comentó.

“Ahora hay bastante sol y viento. El viento juega mucho en contra y arrasa con todo. Arrasa con todo y no dan abasto los vecinos ni los bomberos. Yo estoy muy preocupada por mis hermanos adolescentes y mis padres que están trabajando y tratando de controlar, pero no dan abasto. Necesitan más gente que vaya a socorrer y a ayudar en la parte donde está el barrio. Después más arriba se encargan los bomberos y las brigadas”, señaló Melisa y concluyó diciendo que todos están agotados porque se trabaja sin parar ante un monstruo que no deja de consumir hectáreas y poner en riesgo a todos.