La vecina del barrio San Francisco, que alimenta diariamente a más de cien personas, busca ayuda para organizar una merienda especial para el Día del Niño.


La pandemia mostró lo peor y lo mejor de las personas. En el caso de Julia Rigo, sin dudas mostró su mejor cara: la de la solidaridad. En el comienzo de la cuarentena, la vecina del Barrio San Francisco empezó a ver que cada vez había más necesidades entre sus vecinos, y decidió dar una mano.

Después de cuatro meses de crisis sanitaria y económica, Julia sigue alimentando y ayudando a muchas personas de su barrio, y para el Día del Niño quiere preparar algo especial. “La idea surgió por la necesidad que hay hoy, ya son muchas las personas que vienen a pedirme ayuda. Por eso pensé porque no darles un mimito para el Día del Niño, una merienda que compartan en familia ya que muchos no pueden comprarles nada. Yo soy de la idea de mejor tener la pancita llena y calentita antes que un juguete. Si bien el chico es chico y no entiende, pero también a algunos nenes no pueden darle un gustito de comer una tortita o una medialuna. Con una taza de chocolate calentito y unas facturas, o tortas, o galletitas lo festejamos distinto. Es un pequeño mimo que quiero regalarles”, afirma entusiasmada en diálogo con Vía Azul.

Para poder llevar adelante la merienda especial del día del Niño la azuleña necesita la ayuda de todos: “Necesito leche, chocolate en taza y si alguna panadería me dona facturas o pan. No soy pretenciosa, yo veo la gente todos los días y son super agradecidos así que los haría feliz lo que sea. Mirá si no conozco a mi gente que están re contentos, ya perdieron la vergüenza. Les gané por cansancio, ya son parte de mi familia”.

“La organización va hacer igual que la entrega de la comida ya que no se puede hacer amontonamiento. Les voy avisar el domingo temprano así tipo 3 de la tarde traen su tapercito y una jarra o botella para poder compartir en familia”, explica orgullosa.

Julia Rigo junto a su familia.

¿Cómo es tu rutina durante la cuarentena?

Me levanto super temprano, selecciono ropa, cocino, entrego la ropa, mantas, ropa de cama, busco las donaciones, entrego mercadería,ando por todo Azul ya y después hago la cena. La entrego, limpio y me acuesto super feliz. No tengo tiempo ni de pensar si me cansé, y aparte de todo eso me hago un lugar para la familia y los amigos. ¿Qué más puedo pedir? esta pandemia me sirvió para darme cuenta que a veces tenemos tantas cosas importantes delante nuestro y nos quejamos por cosas insignificantes. Mañana me levanto con el doble de ganas que hoy, es muy bello ver las caras de mi gente porque saben que no están solos.

¿Y la respuesta de la gente de Azul?

Nunca estuve sola, la comunidad de Azul nunca me abandonó. Siguen conmigo, aparte de los que me apoyaron desde el día uno cada día se suma más gente, estoy super orgullosa de la comunidad azuleña, nunca me abandonaron

Para ayudar a Julia se la puede contactar en Facebook o al 2281556499



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