El empresario marplatense Florencio Aldrey Iglesias llegó al ministerio de Salud de entre las 11 y las 12 para vacunarse en el horario que le habían informado. Llevaba un buen tiempo recluido en un hotel, protegido de la pandemia. Incluso no viajó a Buenos Aires cuando su mujer falleció de COVID el año pasado.

A Iglesias lo había convocado el jueves el secretario del entonces ministro de Salud Ginés González García, como parte de los 10 elegidos que recibirían ese día la vacuna Sputnik-V en el ya célebre “vacunatorio VIP” que se montó en Salud y que le costó el cargo al exministro, después de que el periodista Horacio Verbitsky revelara detalles del operativo clandestino, que luego Clarín destapó.

El periodista Horacio Verbitsky

Después de Aldrey Iglesias llegaron también a la sede de Salud cuatro de sus familiares, un par de amigos de González García -que en ese momento estaba de viaje- Verbitsky y los legisladores Eduardo Valdés y Jorge Taiana. También llegaron -e ingresaron secretamente- cuatro especialistas y directivos del Hospital Posadas, convocados para la aplicación de las dosis.

No sabían a quiénes deberían vacunar, pero sí que su ingreso al ministerio debía ser “ultra secreto”, reveló Clarín. Viajaron desde el Posadas en una camioneta Toyota Hilux particular y los recibieron en la cochera privada del ministro. Desde allí subieron al segundo piso.

En tandas, los 10 vacunados VIP fueron pasando por una oficina donde fueron vacunados y recibieron la libreta con la constancia de la administración de la primera dosis, y una fecha para la segunda.

Según el mencionado diario, el sobrino de González García guiaba este operativo junto al ministro. El también jefe de Gabinete de Salud, Lisandro Bonelli, es también socio de Ginés y ambos cofundaron la sociedad Carpor SA. Lo mismo con Marcelo Ariel Guille, director suplente de la mencionada sociedad. Surge también el nombre de Claudio D’Amico, quien pasó en comisión del PAMI a la secretaría de Equidad del ministerio apenas asumido el ahora exministro.

Las fuentes consultadas por Clarín aseguran que este no fue el primer ni último operativo de vacunación VIP y exprés en el Ministerio de Salud, e incluso hablaron de un delivery de dosis de la vacuna, sin criterios sanitarios.

Mientras periodistas del diario trabajaban en la explosiva noticia, Verbitsky -que aún no figuraba en la lista de vacunados- decidió contarlo públicamente en radio el viernes a la mañana.

Dos de los vacunados VIP, los funcionarios Valdés y Taiana, se enfurecieron cuando se supo la irregularidad. Ambos quisieron justificar su vacuna alegando que debían viajar a México con el presidente, viaje del cual fueron finalmente desplazados cuando sus nombres se hicieron públicos como parte del escándalo.

“Lo lamento por el Presidente”, dijo Valdés, iracundo y frustrado, cuando se quedó afuera del viaje a México. Irónicamente, hasta el viernes al mediodía, ninguna de las dos diputadas de la oposición que iban al viaje -Carmen Polledo y Jimena Latorre- habían sido convocadas a vacunarse. Y eso que Polledo tiene 68 años.

Siempre según Clarín, en los pasillos del Gobierno se sabe de otros operativos similares al de Salud, y siempre vinculados al Hospital Posadas. Entre los beneficiados hay, por supuesto, familiares del gabinete de Fernández. Como contrapartida hay funcionarios de primera línea, algunos de grupos de riesgo, enojados porque aún no fueron convocados a la inoculación clandestina.