Los primeros manifestantes en llegar a la Plaza de Mayo para protestar contra el Gobierno por el vacunatorio vip protagonizaron una polémica. Los autoconvocados arrojaron al suelo “bolsas con cadáveres” que simulaban ser personas fallecidas por coronavirus.

En total, fueron 10 las bolsas desplegadas frente a la casa de Gobierno. En el frente, todas tenían la leyenda “estaba esperando la vacuna pero se la aplicó...” y un cartel con el nombre de distintos funcionarios o personalidades públicas que recibieron la dosis.

Por su parte, el presidente Alberto Fernández advirtió que “la forma de manifestarse” en democracia “no puede ser exhibir frente a la Casa Rosada” bolsas mortuorias “con nombres de dirigentes políticos” y afirmó que “esta acción lamentable solo demuestra cómo muchos opositores conciben la República”.

No callemos ante semejante acto de barbarie”, pidió el jefe de Estado en su cuenta de la red social Twitter en alusión a las bolsas simulando ser mortuorias con nombres de dirigentes políticos colgadas en las rejas de la Casa de Gobierno durante la marcha de la oposición.

En total, fueron 10 las bolsas desplegadas frente a la casa de Gobierno. Foto: Clarín

Los apuntados fueron el ministro de Economía, Martín Guzmán; la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el embajador en Brasil, Daniel Scioli; “la familia Duhalde”; “los amigos de Alberto”; “la mujer de Zannini”; “el hijo de Moyano”; “los pibes de La Cámpora”; “el sobrino de Ginés” y “los suegros de Massa”.

No fue el único episodio destacado de esta tarde. Frente a la Quinta de Olivos, llegaron militantes para apoyar al Presidente y se produjeron incidentes con quienes protestaban contra el Gobierno. Los integrantes de distintas organizaciones sociales y agrupaciones sindicales vinculadas con el oficialismo se presentaron espontáneamente en las puertas de la residencia presidencial.

El centro porteño y distintos puntos del país fueron el escenario donde cientos de personas que salieron a la calle en modo de protesta contra la vacunación privilegiada, junto con diversos sectores de la política y dirigentes de la oposición, que respaldaron las distintas movilizaciones.

Cerca de las 17 horas, numerosos ciudadanos caminaron por las distintas calles porteñas en dirección al Obelisco y luego hasta la Casa Rosada, con banderas argentinas e indumentaria con los colores de ella y pancartas que expresan la bronca contra el gestión de Alberto Fernández y la polémica por el vacunatorio vip.

La convocatoria se organizó en la semana bajo el hashtag #27F y se difundió por las redes sociales. Concurrieron a la Plaza de Mayo la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, el diputado nacional por el radicalismo, Mario Negri, y el senador Martín Lousteau, entre otros.