En el día de su independencia, Brasil no celebró de la mejor manera este acontecimiento. Se vivió mucha tensión en las calles de sus principales ciudades, debido a las manifestaciones convocadas por el presidente Jair Bolsonaro en una demostración de apoyo a su gestión.

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Manifestantes apoyando con pancartas al presidente Jair Bolsonaro en el día de la independencia de Brasil.PAULO LOPES | AFP

La capital del país, Brasilia y su ciudad más poblada, San Pablo, fueron los epicentros de las movilizaciones. Con la “libertad” y la defensa de los valores conservadores como bandera, el líder de la ultraderecha brasileña encabezó las manifestaciones.

Entre las pancartas que los grupos más radicales cargaron durante la marcha se leyeron pedidos de “intervención militar con Bolsonaro en el poder”, “disolución del Congreso” o incluso la “prisión para la Corte Suprema”.

El propio Bolsonaro volvió a atacar a la máxima corte del país, que lo investiga por la difusión de noticias falsas en el marco de un proceso que ya ha llevado a la cárcel a numerosos activistas de ultraderecha, y lanzó críticas directas al magistrado Alexandre de Moraes, impulsor del caso.

“No podemos aceptar más prisiones políticas en nuestro Brasil. O el jefe de ese poder (Supremo) encuadra (a De Moraes), o ese poder puede sufrir aquello que nosotros no queremos”, afirmó el mandatario. Y prometió a sus seguidores que desde hoy comenzó a “ser escrita una nueva historia” en Brasil y pidió a Dios que le dé “fuerza y coraje para decidir bien”.

Tras su intervención en Brasilia, el jefe de Estado voló a Sao Paulo, donde tuvo lugar otra de las más multitudinarias protestas y hasta donde llegaron en colectivos miles de personas procedentes de otras regiones del país para mostrar su apoyo a Bolsonaro.

Los manifestantes, la gran mayoría sin barbijos pese a la pandemia del coronavirus y con mensajes contra la que llamaron “dictadura sanitaria”, ocuparon gran parte de la icónica Avenida Paulista con camisetas y banderas verde y amarilla, los colores del país, en medio de un fuerte despliegue policial.

Jair Bolsonaro en plena movilización en Brasil.Bloomberg

Bolsonaro afirmó que solo Dios lo sacará de la Presidencia y reiteró, en tono dramático, que solo hay tres escenarios posibles: “Ir preso, morir o la victoria”.

“(Quiero) decir a los canallas que yo nunca seré preso. Mi vida pertenece a Dios pero la victoria es de todos nosotros”, declaró.

Además de Brasilia y Sao Paulo, donde las manifestaciones transcurrieron sin grandes altercados, hubo concentraciones en al menos otra decena de capitales país, entre ellas Belo Horizonte y Río de Janeiro, donde participantes ocuparon la orla de la playa de Copacabana.

Cómo empezó la jornada

La jornada de este martes en Brasilia comenzó con el acto oficial del izamiento de la bandera en el Palacio de la Alvorada, que es la residencia del jefe de Estado. Fue en la Explanada de los Ministerios donde varios miles de personas se hicieron cita para ondear pancartas y banderas en apoyo de Bolsonaro y rezar.

Incluso muchos manifestantes lograron romper un bloqueo policial e ingresar con camiones y otros vehículos por la avenida que lleva al Congreso, al Supremo Tribunal Federal y a otros edificios gubernamentales.

Y también hubo protestas y pedidos de una “intervención militar” que esté comandada por el mandatario de 66 años.

Un manifestante enseña un cartel que dice "CPI (Comité investigativo del Senado) da toga".Pilar Olivares | REUTERS

Esta situación deja a Brasil en un lugar incierto en cuanto a la política y ha despertado el debate público. Incluso también para evitar que sucedan hechos como los acontecidos en enero pasado en Estados Unidos, cuando partidarios del presidente Donald Trump por aquellos días, invadieron el Capitolio.

Los incidentes nocturnos

Cuando se rompió el bloqueo policial y muchos manifestantes ingresaron por la avenida principal, se escucharon frases como “¡Acabamos de invadir! La policía no pudo contener al pueblo! Y mañana vamos a invadir el STF”, por parte de uno de los partidarios del presidente Bolsonaro.

Y en ese sentido es que ya hay pronunciamientos en redes sociales con el objetivo de enarbolar eslóganes a favor de ataques a las instituciones democráticas, a pesar de que las marchas se encuadran en la idea de defender la “libertad”.

“Amenaza inminente a la democracia brasileña”

Lo que podría llegar a suceder en Brasil es incierto. Lo concreto es que más de 150 intelectuales y personalidades políticas de 26 países, han firmado una carta abierta este lunes denunciando estos hechos y la “amenaza inminente a la democracia brasileña”.

Entre los más renombrados, destacan el ex primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero y el filósofo norteamericano, Noam Chomsky.