Alemania prohibirá, a partir de este sábado, las entradas por vía terrestre, marítima y aérea, de viajeros procedentes de países afectados por las nuevas variantes del Covid-19, según anunció este viernes el gobierno germano. La restricción se extenderá hasta el 17 de febrero, en principio.

Los países alcanzados por la disposición, por el momento, son Brasil, el Reino Unido, Irlanda, Portugal, y los reinos africanos Lesoto y Esuatini.

El gobierno alemán impuso la prohibición de entrada, independientemente de los países miembros de la Unión Europea (UE).

Con esta medida, las autoridades buscan “proteger a la población” alemana, afirmó el Ministerio de Salud de Alemania, en un documento que dio a conocer. “El objetivo de esta norma es limitar la propagación de las nuevas variantes del virus”, explicó la cartera de salud de ese país.

Así y todo, las restricciones incluirán excepciones, en particular para los alemanes que viven en los países enumerados, los ciudadanos de esos Estados residentes en Alemania, los pasajeros en tránsito o incluso la circulación de mercancías, según el informe del Ministerio.

El gobierno alemán impuso la prohibición de entrada a su territorio por iniciativa propia, independientemente de los países miembros de la Unión Europea (UE), que no han podido ponerse de acuerdo con un enfoque uniforme sobre el asunto.

El objetivo de la norma es limitar la propagación de las nuevas variantes del virus.

Por otra parte, aunque la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ya aprobó el uso en la UE de la vacuna creada por el laboratorio británico AstraZeneca y la universidad de Oxford contra el Covid-19 para mayores de 18 años sin límite de edad, el ente de vacunación alemán mantuvo su recomendación de no aplicarla en adultos de 65 años o más.

“El fármaco se recomienda actualmente en base a los datos disponibles sólo para las personas de 18 a 64 años. No hay datos suficientes para determinar la eficacia de la vacuna en personas mayores a esa edad”, destacó la autoridad.

Esta vacuna es la tercera en obtener el visto bueno del EMA, tras las aprobaciones del desarrollo de Pfizer/BioNTech el 21 de diciembre y Moderna, el 6 de enero. Por su parte, tras la decisión de la EMA, la Comisión Europea procedió a autorizarla. Alemania acumula más de 2 millones de infectados y casi 57.000 fallecidos por el virus.