El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer el miércoles que la pobreza se incrementó 5,5 puntos y alcanzó al 40,9% de los argentinos en el último semestre.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, se mostró preocupado por este incremento "alarmante", aunque afirmó que "sin ayuda estatal, hubiese sido mucho más alto".

"Está claro que los datos son alarmantes y que hay tres realidades: la nueva pobreza, es decir, quienes cayeron en la pobreza a partir de la pandemia; la pobreza estructural, quienes ya venían en esa situación; y en tercer lugar, el 56 por ciento de pobreza en los niños de cero a catorce años", explicó el funcionario.

En diálogo con radio Continental, Arroyo dijo que el Estado "generó mucha política social, asistencia alimentaria, y se amortiguó la caída pero es evidente que el segundo trimestre de este año el nivel de pobreza aumentó significativamente" y consideró que "sin ayuda estatal, hubiese sido mucho más alto".

Por último, aseguró que se verá "qué pasa en el tercer trimestre del año: el primero hubo una baja de la pobreza, el segundo fue cuando hubo más cierre de la actividad, en donde la situación hizo que mucha gente se quedara sin trabajo o dejara de trabajar o perdiese ingresos".

"Vamos a ver qué pasa en el tercer trimestre, julio, agosto y septiembre, en el que hubo más actividad económica: deberíamos ver cuánto ha rebotado o mejorado la situación, en los próximos datos del Indec debería haber un rebote", concluyó.