La iniciativa del sacerdote jesuita Rodrigo Zarazaga, apoyada por el Papa Francisco y Manu Ginobilli, ayuda a miles de personas.


Cuando comenzó la pandemia por el coronavirus era esperable que la crisis social y económica se asentara en los sectores vulnerables. Por eso asociaciones religiosas, civiles y empresariales lanzaron la campaña #SeamosUno, que tenía como objetivo buscar a través de donaciones entregar 1 millón de cajas con alimentos y elementos sanitarios a los sectores más vulnerables de Capital Federal y de la provincia de Buenos Aires.

“Enfrentamos un tsunami del que ignoramos el tamaño de la ola que nos va a pegar. Nos angustia la incertidumbre, tanto de los efectos del virus como de la crisis económica. Esa angustia se acrecienta en los hogares de los que no comieron hoy y no saben si van a comer mañana y en los que temen por los próximos días”, afirmó en un comunicado Rodrigo Zarazaga, presidente del CIAS, apenas dio comienzo la iniciativa.

Unas 13.000 cajas se completaron en un día con leche, harina, fideos, latas de puré de tomate, picadillo de carne, legumbres, duraznos, detergente y jabón en un enorme galpón situado en el municipio de Esteban Echeverría, a 28 kilómetros de Buenos Aires, uno de centros de armado de la ayuda que contempla la inédita y ambiciosa campaña solidaria “Seamos Uno”. Así lo cuentan desde la agencia internacional de noticias Associated Press.

Los referentes de “Seamos Uno” junto al presidente Alberto Fernández y al ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo (Foto: Prensa)

Son productos que durante una semana pueden alimentar y preservar la higiene de una familia de cuatro integrantes cuyas necesidades se han multiplicado en la cuarentena que ha paralizado al país sudamericano y profundizado la pobreza estructural.

Unas 250.000 cajas se han repartido en el marco del proyecto gestado por organizaciones católicas, judías y evangélicas, grandes cámaras empresariales y de logística, así como organizaciones no gubernamentales. El objetivo es distribuir un millón.

Hasta ahora han reunido donaciones anónimas por 450 millones de pesos en efectivo (unos 6,4 millones de dólares) y 770 millones de pesos (11 millones de dólares) en especies.

Y la iniciativa sorprende y llama la atención del mundo entero. En una nota publicada el sábado 18 de julio de 2020, el Wall Street Journal titula “Priest, Exeutive Team Up To Feed Poor”, haciendo referencia al principal objetivo de “Somos Uno” que es ayudar y alimentar a los más vulnerables y a los sectores más pobres.

La campaña #SeamosUno en el Wall Street Journal

“Somos la colecta más grande de Argentina”, dijo a The Associated Press el sacerdote jesuita Rodrigo Zarazaga, presidente del Centro de Investigación y Acción Social y uno de sus principales impulsores del proyecto.

La iniciativa, apoyada por el papa Francisco y que tiene como uno de sus abanderados al laureado exjugador de la selección argentina de básquet Emanuel Ginóbili combina la tecnología empresarial con la empatía social.

“Muy entusiasmado por sumarme a SeamosUno! Una iniciativa inédita en mi país que busca entregar durante esta pandemia UN MILLÓN de cajas con 15 kilogramos de alimentos cada una… Eficiencia, transparencia y corazón juntos”, dijo Ginóbili en su cuenta de Twitter.

¿Por qué es única esta campaña de donación argentina?

La campaña es única por la diversidad de actores involucrados, su aceitada logística y su gran escala y apunta a los habitantes más vulnerables de Buenos Aires y sus populosas localidades cercanas.

Desde la agencia internacional, relevan lo que sucede en la región del AMBA, donde la pandemia está golpeando con fuerza y la parálisis económica que ha generado el aislamiento obligatorio ha vaciado los bolsillos de los habitantes que perdieron sus pequeños trabajos informales. Para ellos, comer es la mayor urgencia.

Alberto Ramírez y su esposa Mónica Albarracín, que habitan una humilde vivienda en la barriada de Ciudad Evita -unos 20 kilómetros al oeste de Buenos Aires y con 30.000 habitantes- recibieron días atrás una primera caja. Ambos sobreviven con sólo 7.000 pesos (unos 100 dólares) de una ayuda estatal que la mujer recibe cada mes.

Rodrigo Zarazaga

“Tengo mi carro, mi caballo, hago algo de albañilería. Pero esto de la cuarentena me mató”, dijo el hombre a The Associated Press al lamentar al parálisis en la construcción.

Las inmediaciones de su precaria vivienda se inundan cada vez que llueve más de lo debido por la falta de infraestructura. Aunque le fue aprobado el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) de 10.000 pesos mensuales que el gobierno distribuye a personas carenciadas, el hombre todavía no lo ha recibido.

Las cajas de “Seamos Uno” van destinadas prioritariamente a ancianos, personas con problemas de salud y quienes no reciben el IFE y carecen de otras ayudas.

El centro en donde se empacan cada una de las donaciones de “Seamos Uno” (Foto: AP Photo/Victor R. Caivano)

“Supone la llegada inmediata de asistencia y con pocas mediaciones, que hacen que las cosas lleguen tarde. Responde a la urgencia”, indicó a AP el sacerdote Daniel Echeverría, uno de los curas de la Parroquia Beato Enrique Angelelli y Mártires Riojanos de Ciudad Evita.

Actualmente, las acciones de #SeamosUno se concentran en reunir recursos económicos para poder adquirir los insumos para producir el millón de cajas que beneficien a 4 millones de personas.

Cada aporte de mil pesos que será destinado al armado de una caja puede ser donado ingresando a la página web www.seamosuno.com.ar donde contiene el formulario para realizar ese trámite.




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