De acuerdo con el New York Times, al 10 de abril, más de 16 mil personas han fallecido en Estados Unidos a causa del coronavirus. Un número que ya supera ampliamente las muertes reportadas en China y que aumenta a razón de mil personas por día.

Al mediodía del viernes, al menos 463.619 ciudadanos del país y de otros territorios americanos (Samoa Americana, Guam, Puerto Rico, las Islas Marianas del Nortes y las Islas Vírgenes) fueron diagnosticados.

El lugar más crítico es Nueva York, con 159,937 casos y 7,067 difuntos. La magnitud de la catástrofe es tal, que las morgues y funerarias han sido rebasadas.

Los casos en EE. UU. según estado. El más afectado: Nueva York. (New York Times)

Por ese motivo, los cadáveres no reclamados luego de dos semanas, serán depositados en una fosa común. La misma está ubicada en el campo de alfarería de la Isla Hart, frente al Bronx, en Long Island Sound. El mismo destino correrán los cuerpos de aquellos cuyos familiares no pueden costear un entierro.

La isla, vista desde el aire. (AP)

El lugar ha sido utilizado para entierros masivos de personas sin recursos, a lo largo de 150 años. Pero jamás se había visto lo que está ocurriendo en la actualidad.

La fosa. (AP)

Un dron de la agencia Reuters captó al personal sanitario y las excavadoras trabajando allí. Las imágenes recorrieron el mundo entero.

El concejal demócrata Mark Levine, quien preside la comisión de Salud de Nueva York, explicó: "Se cavarán trincheras para 10 ataúdes en fila. Se hará de una manera digna, ordenada y temporaria. Pero será duro de tragar para los neoyorquinos".

Bill de Blasio, el alcalde de la ciudad, se refirió al tema, pero no ahondó en detalles: "Tendremos la capacidad de hacer entierros temporarios, eso es todo lo que voy a decir. No creo que sea bueno hablar de esto", señaló.

Una imagen satelital de la isla. (Reuters)

Desde hace semanas, los principales medios de comunicación registraron camiones refrigerados frente a los hospitales, donde reciben cadáveres. Miles de cuerpos cubiertos con lonas o sábanas blancas, que pintan enteramente la crisis sanitaria que atraviesa la mayor potencia mundial.