La nueva canciller de Bolivia, Karen Longaric, anunció que 725 cubanos deberán abandonar el suelo boliviano y que el equipo diplomático de Nicolás Maduro será reemplazado por representantes de Juan Guaidó.

"Hoy día (por el jueves) he tenido una larga conversación con el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en términos muy respetuosos, muy amistosos si se quiere, ellos están retirando a partir de mañana (viernes) a 725 ciudadanos cubanos que cumplen funciones de cooperación en diferentes áreas", dijo la funcionaria de la autoproclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez.

Según comentó Longaric, los cubanos se desempeñaban en distintas áreas, pero principalmente en comunicación y salud. "Ellos saldrán de Bolivia, creo que es oportuna y necesaria esa salida y creo que esto también va a permitir un trato respetuoso como siempre hubo entre Cuba y Bolivia", dijo la canciller.

La nueva ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, Karen Longaric, habla con los medios de comunicación frente al Palacio Presidencial en La Paz, Bolivia, 14 de noviembre de 2019. Crédito: REUTERS / Luisa González.

"Vamos a tomar las acciones, pero todo se orienta a cesar a los funcionarios que tenemos en Venezuela y reconstituir las relaciones de Bolivia con ese país, pero en un marco de democracia y respeto fundamental a los principios del derecho internacional y fundamentalmente al respeto de los derechos humanos", sostuvo.

El nuevo gobierno interino de Bolivia hizo un giro de 180 grados en relación a la administración de Evo Morales y acusó este jueves a Cuba y a Venezuela de estar detrás de la violencia en el país en apoyo al expresidente, ahora en México.

La ministra de Comunicación de Bolivia, Roxana Lizárraga, declaró a los medios en La Paz que su gobierno no reconoce a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, a quien calificó de "dictador", sino al líder del Parlamento, el opositor Guaidó, como mandatario encargado del país.

La ministra de Comunicación de Bolivia, Roxana Lizárraga, muestra este jueves la suite presidencial que ocupaba Evo Morales en la Casa Grande del Pueblo, un edificio que convirtió en sede de Gobierno en La Paz, para mostrarla a los medios y señalar un supuesto "derroche" de recursos y una vida de "lujo". Crédito: EFE/ Stringer.

Lizárraga advirtió de que su país no quedará "de rodillas" por un "complot" de las embajadas de Cuba y de Venezuela en Bolivia, ni por las acciones que pueda llevar a cabo Morales desde México. En este contexto, afirmó que el embajador de Cuba en Bolivia, Carlos Rafael Zamora, al que citó como "el Gallo Zamora", es parte de la inteligencia cubana que intervino en conflictos en Nicaragua y en Ecuador.

La ministra dijo que supuestos agentes cubanos pagan a seguidores de Morales para que hagan actos violentos, por orden del que fuera presidente del país pero con dinero del Estado boliviano, según manifestó. Lizárraga citó informaciones sobre la detención en las últimas horas en Bolivia de varios cubanos con miles de bolivianos, la moneda de Bolivia.

Igualmente, señaló que existe el temor de que el gobierno de Maduro haya distribuido unas 200.000 armas por Suramérica, algunas de las cuales "muy posiblemente estén acá". Asimismo, se preguntó cómo verán los mexicanos supuestas "relaciones con cárteles" del narcotráfico de las que aseguró que algunas investigaciones periodísticas acusan a Morales.