Las condiciones de seguridad son precarias, las paredes se desmoronan y tanto luces, vidrios y juegos presentan roturas. 


Más de 200 niños que concurren al Jardín N°23 de General Roca tuvieron que suspender sus actividades a causa de los problemas edilicios. Los padres exigen a Educación que realice los trabajos necesarios para que el edificio esté en condiciones.  

Así se encuentra el establecimiento.

La medida se tomó para evitar que los pequeños, y los más de 30 trabajadores, queden expuestos a las malas condiciones de seguridad del Jardín, ubicado sobre la calle San Juan del barrio Aeroclub. “De nueve matafuegos, sólo cinco están en condiciones de ser utilizados”, expresaron los padres en declaraciones a Diario Río Negro.

Además detallaron que se registran problemas en las puertas, rotura de paredes, luces, vidrios, juegos y elementos de seguridad. La Directora del jardín, Claudia Domínguez comentó que los padres ya estaban al tanto de los problemas por lo que decidieron no enviar a sus hijos hasta que no estén los trabajos concluidos. 

Los reclamos comenzaron en 2018 y el plazo terminaba esta semana pero al ver que las reformas no avanzaron se decidió suspendieron las actividades. 






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