Así lo afirmó el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán, doctor Mateo Martínez, quien destacó un informe universitario de Washington.


“No hay que perder la esperanza, no hay que cansarse, muchas semanas en la situación como en la que hoy estamos”. Estos conceptos pertenecen al decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán, doctor Mateo Martínez, quién hizo un análisis de la situación actual de la pandemia por el coronavirus en el país, en una extensa entrevista brindada al programa Primer Plano, emitido por Canal 10.

Sobre la situación del Covid-19, ¿cómo está Tucumán y el país?

“En expectativa y un nivel de alerta muy alto. Recuerde que Catamarca ya tiene casos y no los tenía, Salta está incrementando, Jujuy está incrementando en forma notable. Y Tucumán, de alguna manera es la puerta de entrada hacia el Noroeste Argentino. Tenemos el raro privilegio de tener una muy alta densidad de población y, sobre todo, en el área del Gran San Miguel de Tucumán. Es decir, los riesgos son mayores. No hay que bajar los brazos.

América en general está haciendo el pico mundial de la pandemia en este momento, y nuestros grandes vecinos, Brasil y Chile, en estos momentos están en el pico máximo. Estamos con número no importantes de casos si uno los compara con las demás regiones”.

¿Qué le decimos a la gente?

“Les decimos que tengan esperanza, esto va a pasar. Llevamos 2.500 años de registros de pandemias en el mundo y siempre han pasado, lamentablemente dejando secuelas en los años que producen. Es una cuestión de tiempo, en el cual se descubre una vacuna o tenemos un tratamiento específico o, el mismo proceso biológico de la epidemia, una cantidad importante de la población va adquiriendo resistencia y, por lo tanto, la severidad como epidemia disminuya”.

¿Iríamos a septiembre?

“En nuestra Facultad, decíamos vamos a volver a las aulas en agosto, y seguramente en septiembre en los hospitales a trabajar con nuestros alumnos de nuevo. Hace muy pocos días un informe de la Universidad de Washington plantea que el pico, en junio y julio se está dando en Brasil y en Chile, y que en la Argentina, por las medidas que ha tomado, ha achatado un poco más y nosotros vamos a llegar al pico en agosto.

Si el pico es en agosto, necesitamos un par de meses para bajar la cima, por lo tanto tenemos casi todo el año complicado. El humilde mensaje que le puedo dar a la ciudadanía es que no pierda la esperanza, no baje el nivel de alerta, no crea que las cosas han pasado. Al contrario, está llegando lo más importante de esta epidemia”.

¿Las clases no comenzarían en agosto?

“Nosotros seguimos conservando la esperanza que sí. El daño académico en los estudiantes es muy grande. En todas las instituciones, al igual que la nuestra, lo que hacemos es mitigar el daño a los estudiantes, tratar que no pierdan tanto, pero el daño existe.

Pero si uno mira ese informe de la Universidad de Washington piensa que, si en agosto va a ser el peor momento de la pandemia, entonces va a ser muy difícil volver a las aulas. La mitad más uno de nuestro tiempo se está en los hospitales y servicios de salud, lugares donde hoy no podemos ir, sobretodo, porque complicaríamos la dinámica de los servicios. Muy probablemente la tengamos que correrla un poquito más”.

¿Vamos a tener que convivir con este virus?

“Muchas epidemias han hecho lo que probablemente haga esta: Hacen grandes picos luego bajan y se comportan, en términos técnicos se llaman endemia, es decir, un cierto número de casos en forma estable en determinadas regiones. Se va a quedar como algunos casos aislados y va a dejar de ser un problema de seguridad sanitaria, cómo es hoy, que está teniendo en vilo a toda la sociedad mundial”.




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