La Legislatura santafesina aprobó sin ningún tratamiento, y dos polémicas leyes vinculadas a la seguridad, que algunos interpretaron como un intento de cercenar el poder del ministro del área, Marcelo Sain. “Se votó primero y se debate después. Es escandaloso”, dijo la diputada provincial, Matilde Bruera.

Las normas aprobadas refieren a temas candentes como impedir que funcionarios de conducción del Ministerio Público de la Acusación (MPA), o de sus órganos de apoyo en uso de licencia, se desempeñen en cualquier tarea en otro Poder del Estado provincial o nacional, o hagan declaraciones de tinte político. La segunda genera un control parlamentario sobre los gastos reservados o especiales destinados exclusivamente a solventar investigaciones criminales complejas en el Ministerio de Seguridad.

“Estas dos son leyes demasiado trascendentes que se metieron sobre tablas. Son leyes que se aprobaron sin leer porque se impulsaron con un mecanismo en que se vota primero y se debate después”, resaltó la diputada Bruera. En ese tono, arremetió: “Es totalmente escandaloso” porque “propone reformas sobre la administración de Justicia y de la seguridad”.

“Al mismo tiempo -continuó la diputada justicialista - ingresó a Diputados un proyecto con media sanción del Senado que reforma la regulación sobre gastos reservados para el Ministerio de Seguridad. Este también se ingresó sobre tablas y no se discutió su contenido. Salvo los que la redactaron no la leyó ningún legislador”, completó Bruera.

Ahora quedará a consideración del gobernador Omar Perotti la viabilidad del paquete de leyes o imponer su veto. Este paquete de leyes generó una nueva guerra interna en el peronismo, dividiendo a los oficialistas de los opositores a Perotti.