La designación de José Bernhardt como director del Servicio Penitenciario de Santa Fe generó críticas y fuerte rechazo por parte de diferentes sectores; y esto generó que el exfuncionario del gobierno de Obeid rechazara la oferta.

Si bien, su cargo ya estaba oficializado en un decreto que la provincia hizo público el viernes pasado, los cuestionamientos por el rol de Bernhard en la última dictadura cívico-militar hicieron que no se concrete. Vale aclarar que está acusado de haber tenido una participación activa en el Batallón de Inteligencia 601, aunque nunca fue imputado por delitos de lesa humanidad.

Los cuestionamientos a su designación llegaron tanto desde organismos de derechos humanos, como de diferentes sectores políticos; incluido el Frente de Todos. Ante este panorama, habría sido el mismo Bernhardt quién decidió dar un paso al costado, según detalla UNO, pero todavía no hubo confirmación oficial.

Desde el Ministerio de Seguridad de Santa Fe confirmaron, según informa Página12, que el militar retirado no asumirá y que aún no se sabe quién ocupará el cargo que vuelve a quedar vacante. En la misma línea, el periodista Harry Parola detalló en su cuenta de Twitter que “el decreto no había sido firmado y la cartera desconocía sus antecedentes represivos ni imaginaba la posible reacción popular”.