La Fiscalía denunció que el lugar donde ocurrió el asesinato debía contar con custodia permanente.


El Ministerio Público de la Acusación (MPA) imputó a dos jefes policiales bajo sospecha por irregularidades en la investigación del asesinato de Hugo Oldani. A ambos les atribuyeron el incumplimiento de sus deberes a la hora de garantizar la custodia de la escena del crimen en la Galería Rivadavia.

La presentación por parte de la fiscal Mariela Jiménez indica que los funcionarios son responsables por la ausencia de personal para vigilar la agencia de turismo de la víctima en las horas posteriores al asesinato. La representante del organismo judicial apuntó que se había colocado una faja de clausura y que su colega Cristina Ferraro había solicitado “presencia permanente” de las fuerzas provinciales sobre calle La Rioja.

Durante la audiencia, el jefe de Orden Público de la Unidad Regional I, Alejandro Amatti, alegó que no intervino en el caso del homicidio del empresario porque estaba a cargo de un operativo de desalojo en otro sector de la ciudad. Por su parte, el titular de la Primera Zona de Inspección, Julián Nizzo, alegó que no recibió órdenes del MPA ni de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para prolongar la custodia una vez que concluyeron los primeros peritajes.

Fuentes consultadas por Aire de Santa Fe precisaron que los uniformados son los primeros bajo la lupa de la unidad de Delitos Complejos de la Fiscalía al margen de la pesquisa sobre el asesinato de Oldani. Por este último hecho hay tres hombres bajo prisión preventiva y una adolescente imputada ante la Justicia de Menores.




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