El personal penitenciario inició un segundo operativo a menos de 48 horas de la revuelta que dejó cuatro muertos.


Las primeras 24 horas desde que concluyó el motín en la cárcel de Las Flores dieron paso este miércoles a una tensa protesta de familiares de los presos por las condiciones en las que se encuentran los internos. Allí denunciaron que había nuevos incidentes dentro de los pabellones y hacia el mediodía se confirmó que hubo al menos tres heridos en el conflicto.

“El nivel es moderado pero hay tensión todavía”, explicó el secretario de Asuntos Penales y Penitenciarios de la provincia, Walter Gálvez. Las autoridades abrieron el diálogo con los delegados y admitieron que muchos de los reclamos se refieren a “situaciones bastante justificables”, entre las que destacaron las de aquellos cuyo plazo de prisión preventiva ya venció.

La preocupación frente al escenario en la Unidad Penitenciaria 2 comenzó a escalar por la mañana, cuando varias personas se concentraron sobre uno de los accesos al predio. Delante se toparon con un cordón policial que impedía el ingreso. Los bomberos también acudieron para colaborar con el operativo en el exterior.

Fuentes consultadas por Aire de Santa Fe detallaron que al menos tres personas fueron derivadas al vecino Hospital Iturraspe. Dos de ellas presentaban lesiones en el cuero cabelludo y la tercera en un brazo. Todos los casos se consideraban leves.

Gálvez detalló estuvo trabajando en el penal con funcionarios del área de Derechos Humanos y pastores evangélicos para frenar las protestas. Así anunció: “Entre hoy y mañana se reciben los paquetes para cada interno y el depósito del dinero para cada cuenta”.

“Los tienen sin luz y sin agua. Están muertos de hambre ahí adentro. Queremos que se hagan cargo de eso”, reclamó una de las mujeres ante la consulta de Radio Eme mientras esperaba que le permitieran pasar ante los alarmantes mensajes que recibieron intramuros.




Comentarios