Es en la causa que investiga el lavado de activos con fondos provenientes de la venta de estupefacientes.


La Justicia federal confirmó el procesamiento que dictó el juez Francisco Miño el pasado 1° de abril contra Elizabeth Yanina Campos, esposa de Vicente Pignata quien está prófugo y es sindicado como proveedor de drogas de la región.

Tanto Campos como Pignata son investigados por haber puesto en circulación dinero proveniente de actividades vinculadas a la venta de estupefacientes y en efecto construir un patrimonio que abarca siete importantes propiedades y más de diez automóviles adquiridos entre el 2011 y este año.

La medida judicial fue resuelta por la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario el pasado 4 de abril y estuvo a cargo de un tribunal conformado por los jueces José Guillermo Toledo y Elida Isabel Vidal.

La determinación judicial alcanza además al basquetbolista Carlos Delfino y su padre por llevar a cabo una operación inmobiliaria con Pignata y Campos por medio de un contrato que involucró a una off-shore de Montevideo.

Quien también fue procesado fue Ramón Darío Campos, el suegro de Vicente Pognata. Permanece detenido con prisión preventiva luego de haber sido acusado de ser el “testaferro” de los negocios inmobiliarios que desarrollaron su yerno y su hija.

Vale recordar que los Delfino se vieron salpicados a raíz de la operación inmobiliaria que llevaron a cabo junto a Pignata y Campos, quienes supuestamente vendieron la Unidad Funcional N° 343 del Club de Campo “El Paso”.

Dicha casa estaba a nombre de la off shore Parmery Trading S.A. que se encuentra radicada en la ciudad de Montevideo y cuyo titular, llamativamente era el propio Delfino (padre).

Por su parte, a Ramón Campos se lo acusó de ser quien puso los vehículos de Pignata a su nombre y actuó como testaferro del matrimonio pese a que en la indagatoria sostuvo que su hija y yerno se lo habían pedido “sin brindar otra explicación”.

Finalmente en torno a la esposa de Pignata, quien fue detenida el 30 de septiembre y a la que se le revocó el beneficio de la prisión domiciliaria, el fallo dispuso confirmar el procesamiento que dictó Miño en su contra tras determinar que la mujer continuó en contacto con su marido pese a que en su indagatoria dijo “que hace tiempo no tiene contacto con Vicente”.




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