La cocina y el rugby llevaron al sanrafaelino Martín Pérez Marianetti a dejar el Sur de Mendoza para instalarse primero en España y luego a Guinea Ecuatorial en el continente africano donde se encuentra actualmente.

Martín puso en marcha una escuela de rugby y su intención es que asistan niños de todas las condiciones económicas, por eso no les cobra una cuota. Se las rebusca tratando de encontrar socios adherentes para sostener el proyecto deportivo.

Martín dejó San Rafael y actualmente está en Guinea Ecuatorial donde armó una escuela deportiva gratuita para niños donde enseña rugby. Facebook de Martín Pérez Marianetti

Martín nació en San Rafael y desde los cinco años jugó al rugby en el club San Jorge. Por esas cosas de la vida partió a Europa y se instaló en Madrid donde vivió diez años.

Apenas llegué empecé a jugar en un equipo del pueblo donde estaba mi hermana y después jugué en división de Honor. Además integré el seleccionado madrileño en varias ocasiones”, comentó Martín al portal deportivo El Grito Sagrado.

Corría el 2012 cuando el chef y rugbier decidió encarar otro gran desafío, abandonó España y partió a Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, el único país en el centro de África que tiene como idioma principal el español.

Una vez que rehízo su vida, comenzó otra vez con su gran pasión, el rugby, e inició una escuela deportiva para niños.

“Junto a un amigo (Pablo Pena) estamos intentando montar el primer equipo de rugby y luego crear la Federación. La idea es empezar a mostrar el rugby en los colegios y en los medios de comunicación para que este deporte sea visible”, explicó Pérez Marianetti al portal deportivo.

Martín y su gran pasión, el rugby. Facebook de Martín Pérez Marianetti

“En el Ministerio de Deportes nos comentaron que debíamos comenzar el proyecto como academia y luego de un tiempo podríamos ser un club, es solamente una cuestión burocrática”, agrego Martín.

La Academia de rugby “Malabo” llegó a tener 65 niños entrenando pero este 2020 con el paso del coronavirus también por el país centro africano, quedaron unos 30.

“Nuestra idea principal es que los chicos no tengan que pagar por jugar al rugby para que entonces se puedan sumar chicos de cualquier condición económica. Por lo tanto si hace falta dinero buscamos el apoyo de empresas privadas o cuando seamos un club quizás podremos pedirle al gobierno”, dijo a El Grito Sagrado.

“Un mecanismo de recaudación que hemos comenzado hace una semana es hacer socios de la Academia como excusa para apoyar el proyecto, a cambio brindamos descuentos en algunas empresas. Necesitamos comprar material ya que por ahora nos lo han donado de clubes de Andorra y otros clubes de Madrid han prometido bolsas de tackles y todo lo necesario para entrenar”, añadió luego.

Los niños jugando y divirtiéndose en un paseo por Malabo. Facebook de Martín Pérez Marianetti

Por último, Pérez Marianetti aseguró que sin importar el lugar en el mundo “uno nunca deja de ser rugbier y si estás en un lugar con niños que no tienen muchas opciones en cuanto al deporte, ofrecerles rugby es básico, ya que para mí ha sido mi vida”.