La defensa de Hugo Acuña convocó a un psicólogo. Afirmó que el acusado tenía estrés postraumático leve a moderado".


Este martes se reanudo el juicio contra Víctor Hugo Acuña acusado por el homicidio de su esposa, Lorena Segura (30), ocurrido en abril de 2018 en General Alvear.

Por la mañana dieron su testimonio dos amigas de Segura, citadas por el fiscal Pablo Peñasco. Ambas, se refirieron a la mala relación que sostenía la pareja, con presuntas infidelidades, adicción al juego, deudas y la poca atención de Acuña hacia su hijo. Así, contradijeron los testimonios ofrecidos por la propia familia de Segura, el lunes.

El debate que se lleva a cabo en el Centro de Congresos y Exposiciones es presidido por la Jueza María Eugenia Laigle y se realiza bajo estrictas medidas sanitarias por el coronavirus.

“Lorena Estaba angustiada, con muchos problemas. Ella tenía sospechas de infidelidad y hasta llegó a decir que le daba miedo lo que él podía llegar a hacerle”, dijo una de las amigas de la víctima.

Por su parte, la defensa llamó a declarar a una profesional de psicología que evaluó a Acuña en su domicilio. “Tenía síntomas de estrés postraumático leve a moderado. Se refirió a una vida conyugal ideal; no pudo relatar nada que no fuera ideal en su matrimonio”, dijo la profesional.

Otro de los testimonios relevantes fue el de una vecina de la pareja que relató lo sucedido durante la mañana de la discusión que terminó con la vida de Lorena Segura.

“Trabajaba en mi hogar, cuando de repente empiezan a manotear la puerta de mi casa. Me asusté mucho. Cuando vi que era Hugo, salí y él me pedía ayuda. Lorena estaba tirada en el piso e inconsciente. Hugo gritaba que el arma se había disparado y que estaba cargada. Nunca había escuchado discusiones de pareja”, contó la vecina.

Luego declaró en calidad de testigo la vecina que acompañó a Acuña en su auto, al hospital Enfermeros Argentinos, donde luego confirmarían el deceso de Lorena Segura.

Ofreció detalles del viaje de Acuña en su coche hacia el sanatorio, para que su esposa recibiera atención médica. “Llamé al 911 y dije que a Lorena se le había escapado un tiro; y lo dije así porque eso es lo que había entendido. Cuando en el hospital se llevaron a Lorena y Hugo me dice que él tenía un tiro en la mano. Ahí me di cuenta de que en realidad había pasado otra cosa”, dijo.

Esta testigo también alcanzó a contar el diálogo que las enfermeras mantuvieron con el imputado mientras lo asistían por la herida en la mano. “Les dijo que estaban discutiendo y qué él había amenazado con matarse; que primero se escapó un tiro y que luego, saliendo a buscar ayuda, se escapó otro tiro”.

La vecina también estuvo presente en el momento en que el personal médico informa a Acuña sobre la muerte de su esposa. “Hugo se agarró la cabeza y dijo: Cómo le digo a mis suegros”.




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