Los listados de precios en las carnicerías de San Luis han sufrido incrementos todas las semanas en el mes de noviembre. Desde ayer, para colmo, el costo de la carne aumentó un 20 por ciento más. Vendedores adelantaron que habrá más subas en lo que resta del mes.

Estas subas impactaron en la mayoría de los cortes, lo que llevó, por ejemplo, a la blanda a los 1.000 y 1.100 pesos por kilo.

Este nuevo problema radica en la escasa cantidad de animales que ingresaron a Liniers en las últimas jornadas. Esto generó que aquellas haciendas que sí decidieron vender cotizaran mucho más su valor, algo que generó una reacción en cadena y repercutió en grandes comercios, pequeñas carnicerías y, por último, en todos los mostradores.

Cortes de carne

En la ciudad de San Luis, quienes abastecen a las carnicerías cotizan la media res a 530 el kilo, por lo general.

“Me explicaron que no entran animales gordos a Liniers, lo cual es llamativo, porque justo después de las elecciones pasa esto. Es pura especulación. Pero es una maniobra que nos perjudica a nosotros y a la gente, porque casi no puede comprar y nosotros ya no podemos absorber más subas”, explicó el propietario de una carnicería de Avenida Lafinur, a El Diario de la República.

Actualmente, el kilo de blanda está entre los 1.000 y 1.100, en tanto que la molida especial cuesta 990 y el asado 980.

Por ello, el propietario afirmó que “es muy difícil de aguantar para el comerciante chico, porque estábamos pagando el kilo al gancho 440 y ahora se fue a 530. Por más que intentemos aguantar y no trasladar el aumento al cliente, no podemos. Y si lo hacemos, se nos caen muchísimo las ventas”.