Un hombre de 68 años, a quien no se identificó públicamente para preservar a la víctima, será llevado a juicio por abusar sexualmente de su hija adolescente. Las vejaciones habrían sido sostenidas en el tiempo durante dos años. El fiscal del caso entendió que el jubilado, oriundo de Calingasta, debe ser juzgado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por el vínculo y la situación de convivencia.

El caso se remite a un trasfondo de violencia familiar ya que hay testimonios que indicaron que el hombre además golpeaba a sus hijos y mujer. Además, la situación empeoraba cuando tomaba alcohol y su esposa lo denunció por violencia de género y aseguraron que este hombre no permitía que sus familiares directos tuvieran contacto y amistad con sus vecinos.

Sin embargo, en octubre de 2020 la hija adolescente se animó a hablar sobre los abusos sexuales cuando su madre fue a realizar la denuncia por violencia de género. Así comenzó la investigación en el Centro Anivi y el juez Adárvez dispuso medidas de prueba, como por ejemplo el testimonio de la presunta víctima.

Según relató la adolescente en Cámara Gessell, su padre comenzó a someterla sexualmente mediante manoseos cuando ella tenía 14 años. Además, en ocasiones la sometía en su cama y estos abusos se extendieron hasta que ella cumplió los 15. Los informes psicológicos realizados confirmaron que la joven presentaba indicadores de haber sufrido abusos sexuales y en base a estar pruebas, el fiscal pidió la elevación a juicio.

El acusado está alojado actualmente en el Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas. Cabe destacar que el pedido lo hizo el fiscal Carlos Rodríguez al juez Guillermo Adárvez del Tercer Juzgado de Instrucción. El abogado que defiende al jubilado, Claudio Vera, puede oponerse y pedir más medidas de pruebas.