Roberto Leglise es un sanjuanino campeón paralímpico en bochas que ha conquistado múltiples campeonatos alrededor del mundo. Dos meses atrás, su ex profesor de educación física Jorge Pringles comenzó una campaña solidaria para poder ayudarlo económicamente, ya que si bien había podido construirse su casa con el dinero que obtuvo representando al país, se había quedado sin nada para equiparla ya que vive con solo $20.000 de una pensión por discapacidad.

Roberto Leglise tiene 60 años, parálisis cerebral y se moviliza en silla de ruedas. Fue parte de la Selección Argentina de Bochas, lo que le permitió viajar y conocer gran parte del mundo. Pudo levantar su casa en la villa Yornet, Caucete, gracias al dinero que obtuvo de las becas de la Secretaría de Deportes local y de la de Nación, así también del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo. Gracias a la solidaridad de quienes le realizaron donaciones, pudo equipar su casa para tener mayores comodidades. Antes, Roberto vivía en una casa de adobe que había heredado de sus padres, pero se cayó con el terremoto ocurrido en enero.

A sus cinco meses de vida, una encefalitis le dejó una parálisis cerebral. Su madre, quien lo llevaba en colectivo desde Caucete hasta el hospital Rawson a realizar las terapias correspondientes, murió cuando Roberto tenía 4 años. Su padre, falleció años después por un accidente de tránsito, por lo que quedó al cuidado de sus hermanas. Una de ellas falleció al tiempo y la otra se fue a vivir a Mendoza, por lo que él tomó la decisión de vivir solo en la casa que había sido de sus padres.

A través de la viralización que lograron sus publicaciones en las redes sociales se pudo conocer su historia, por lo que llegó a juntar más de $100.000. Según palabras de Jorge a Diario Huarpe, “Fue muy emotivo, muy lindo, logramos juntar $114.800 con lo que compramos un aire acondicionado frío calor, un lavarropas, un horno eléctrico para que pueda calentar la comida que le llevan y una jarra eléctrica”. Incluso, les donaron una heladera y hasta pudo equipar su casa para tener mayores comodidades. Antes, Roberto vivía en una casa de adobe que había heredado de sus padres, pero se cayó con el terremoto ocurrido en enero.

“Iniciamos esto como algo pequeño, con el entorno más íntimo, amigos, familia y compañeros de trabajo y después de varias replicaciones de toda la gente tuvimos un apoyo incondicional y muy grande”, afirmó el ex profesor de Roberto, quien luego agregó: “Esta es la primera vez que hacemos algo para alguien que queremos mucho, con esto de las redes tuvimos una recaudación bastante grande, estoy muy feliz de haber ayudado a Roberto que es un gran amigo”.