Mientras Roxana Manrique se recupera en el Hospital Rawson tras sufrir el impacto de una bala perdida, efectivos policiales tratan de esclarecer el hecho. Como primera medida empezaron a investigar sobre el origen del proyectil que hirió a la joven embarazada y dieron con tres sospechosos. Uno de ellos es un tío, hermano de su papá, quien vive a escasos metros de su casa y habría sido quien manipuló el rifle que casi termina provocando una tragedia.

El terrible episodio ocurrió el domingo pasado en la localidad de Los Médanos, en el departamento Caucete. La víctima, de 19 años, estaba sentada en el comedor de la casa de sus padres cuando un recibió el impacto de una bala. Su padre, Ricardo Manrique, al sentir el estruendo corrió hacia su hija y notó que sangraba en la cabeza. Inmediatamente la cargó en su auto Renault 9 y la llevó de inmediato al hospital.

Con la chica fuera de peligro, al igual que la beba que espera para julio, aparecieron interrogantes respecto a la bala perdida. Después de varias testimoniales, esa misma noche detuvieron a tres amigos que habrían estado bebiendo ese domingo a metros de la casa de los Manrique. Para la Policía, estos sujetos estuvieron jugando con el arma y tras efectuar el peligroso disparo que casi mata a la mujer embarazada intentaron esconder el rifle a unos 150 metros de la escena del hecho.

"Si la bala no se hubiera frenado un poco al atravesar la pared de machimbre, la historia pudo haber sido otra", dijo un jefe policial a Diario de Cuyo.

Lo curioso del caso es que uno de los detenidos es tío de la víctima. "Para mí fue un accidente, no le hallo otra explicación. Fue una imprudencia, porque conozco a mi hermano y también a los dos muchachos, somos amigos de la infancia y no los creo capaces de hacer ese daño", explicó Ricardo Manrique, papá de la joven y hermano del aprehendido.