Ulises está sedado y en coma farmacológico. Su familia pide que recen por él.


Un bebé de un añito se encuentra peleando por su vida en el Hospital Guillermo Rawson, en la provincia de San Juan. El pequeño se llama Ulises Jofre y fue internado este último sábado después ser hallado flotando y boca abajo en una pileta de lona familiar. Sus padres hablaron con Tiempo de San Juan y señalaron que el menor está grave, pero dijeron estar confiados en que su hijo se recupere y salga pronto del nosocomio.

Ulises está internado en Terapia Intensiva, sedado y en coma farmacológico. Aunque destacaron que el nene evoluciona muy lentamente, serán cruciales las próximas horas. Además esperan los resultados de un estudio neurológico para saber los daños que ocasionó el accidente doméstico que sufrió en su casa. Mientras tanto su familia no pierde la fe y pide que recen por él.

“Estoy confiada que mi hijo va a salir adelante, él es muy fuerte y sé que pronto va a estar muy bien. Él está grave, pero va mejorando levemente. Nosotros lo vemos bien. Tengo fe en Dios y en él, todo va a salir bien. Ya hasta recibió regalitos de Reyes y todo. Pedimos que sigan con las cadenas de oración”, señaló Jésica, la mamá del pequeño.

Bebe casi muere ahogado.

El menor está internado desde el sábado. Según relataron sus padres estaba jugando en su piletita, cuando por razones que se desconocen quedó boca abajo y como consecuencia casi muere ahogado. La familia estaba de salida, su padre estaba en el baño y su madre, peinando a sus otras pequeñas. La hija mayor lo halló en la pileta ya inconsciente y pidió ayuda.

“Él -por Ulises- siempre golpeaba la pelotita con un mueble que tenemos en la pieza. En un momento, no la sentí más y le dije a mi otra hija que fuera a ver qué pasaba. Cuando volvió, venía con Ulises en los brazos boca abajo y gritándome ‘mamááá’, desesperada”, relató Jésica.

La familia intentó realizarle maniobras de RCP pero fue en vano. El pequeño fue trasladado de inmediato al Hospital Rawson. “Fue muy rápido todo y la Policía ayudó para despejar el camino y llegar rápido. Lo trajeron al hospital Rawson y, cuando bajaron, escuché el sonido de los latidos de su corazón y ahí me tranquilicé un poco”, afirmó la mamá.




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