Se suma un nuevo escándalo entorno a la suspendida defensora oficial, Rosa Díaz, y su hermana, la concejal de Tartagal, Paola Díaz, ambas acusadas de retener, acopiar y vender con fines políticos un cargamento de mercadería que diferentes fundaciones nacionales enviaban para las comunidades wichís del interior salteño. Ahora su hermana mayor, Sandra, las responsabilizó del ataque al periodista al periodista Julio Nogales, quien en diciembre del año pasado fue apuñalado mientras realizaba una cobertura periodística.

La mujer hizo pública su grave acusación en Radio Nacional Tartagal. La agresión a Nogales había quedado como un hecho se inseguridad, sin embargo Sandra Díaz reveló que una oportunidad sus hermanas menores le habían contado que planeaban darle un escarmiento al periodista. El trabajador de los medios recibió puñaladas que si bien pudo esquivar le produjeron dos heridas, una en el cuelo y otra en el brazo, que lo tuvieron hospitalizado durante varios días. “Mis hermanas son las autoras intelectuales del ataque al periodista Julio Nogales”, contó la mujer.

“Tengo pruebas de lo que digo porque fue un día que viajábamos a Mosconi. Íbamos a poner nafta y mientras ellas dos hablaban del tema de Nogales yo las grabé. Ellas estaban muy molestas con este periodista porque él filmó el momento en que mi madre cayó desde el balcón de una vivienda en Villa Saavedra y la filmó cuando mi mamá ya estaba en el piso. Por eso estaban molestas”, relató.

Tras el escándalo por las donaciones, la defensora oficial de Tartagal, Rosa Díaz, fue suspendida de su cargo aunque su hermana y cómplice, Paola, tuvo mejor suerte porque conserva su banca en el Concejo Deliberante de ese municipio.