Los vecinos de los cerros demuestran siempre ser ejemplo de vida, oponiéndose a todas las dificultades con lo que pueden. Es así el caso de Ricardo Ruiz, director de la escuela del paraje Las Cuevas, quien regresa caminando bajo el sol de la Quebrada, por el costado de la ruta tras recorrer las casas de sus alumnos. Muchos de ellos no tienen la posibilidad de conectarse a internet para participar de las clases virtuales, por lo que les entregó cartillas para que estudien y trabajen en sus casas.

Ricardo Ruiz recorre los cerros entregando cartillas a los estudiantes que no pueden participar de las clases virtuales.Fundación Alfarcito

A pesar de que tanto este establecimiento como el de Potrero de Chañi cuentan con alcohol en gel, sanitizante, cartelera de prevención y bancos distantes unos de otros para recibir a los niños, las clases presenciales no dieron inicio por falta de personal educativo. Aunque no se trata de una nueva problemática, se enfatiza con los años, y especialmente ahora, puesto que el protocolo por coronavirus exige una mayor cantidad de maestros.

Ricardo Ruiz recorre los cerros entregando cartillas a los estudiantes que no pueden participar de las clases virtuales.Fundación Alfarcito

Todo esto cuenta Carlos Figueroa, de la Fundación Alfarcito, quien se encontró con Ruiz al recorrer la zona. Los voluntarios estaban en el paraje para poner en marcha un proyecto de clases prácticas de mantenimiento de invernaderos y huertas en el colegio. Aunque el director recibió la iniciativa con entusiasmo, no podrá realizarse hasta que inicien las clases presenciales.

Ricardo Ruiz recorre los cerros entregando cartillas a los estudiantes que no pueden participar de las clases virtuales.Fundación Alfarcito