En marzo un grupo de vecinos de Villa Las Rosas cortó la avenida Yrigoyen para manifestar que desde el 24 de febrero padecían la falta de agua en la zona. Hoy, cuatro meses después, la situación persiste. Algunas personas que viven en el barrio dependen de un camión cisterna para contar con este vital e imprescindible servicio.

Meses atrás, la gente que se manifestaba contó que el problema se originó cuando se quemó la bomba de impulsión que trabaja sobre la napa que hay en el barrio. Reemplazaron el artefacto con uno de tamaño inferior, lo que no permite su correcto funcionamiento. En ese momento presentaron notas a Aguas del Norte para pedir una solución y al Ente Regulador de Servicios Públicos para que intervenga pero el problema persiste.

A través de su cuenta en Facebook, una vecina contó como es el día a día de una familia que hace meses sufre la falta de agua. “Hoy habiendo pasado casi cuatro meses seguimos teniendo inconvenientes con Aguas del Norte. Cada dos días tenemos que llamar al camión cisterna para que nos llene el tanque y poder usar un recurso esencial como es el agua”, relató Victoria.

La mujer, mamá de una bebé de 4 meses y una nena de 6 años, reclamó que desde febrero tienen que trasladarse a otras viviendas para poder bañarse, y que gasta fortunas en lavandería. “Mi marido es Profesional de la salud. Todos los días trabaja atendiendo a pacientes con COVID y no puede bañarse como debería ser al llegar a la casa. Estamos hartos de gastar en lavandería y de tener que bañarnos en casa prestada. Pagamos todos los meses impuestos y servicios como corresponde y seguimos sin una solución. Además, estamos en pleno invierno, con frio y ni un baño caliente nos podemos dar”, finalizó la joven. De más está decir que desde febrero hasta ahora son innumerables los llamados a Aguas del Norte y al Ente Regular de Servicios Público sin una respuesta que brinde solución a la problemática.