El lunes pasado se reactivó la distribución de la Copa de Leche, que a principios de este año había sido suspendida por el Gobierno provincial. Una gran cantidad de estudiantes de diferentes establecimientos educativos públicos reciben este beneficio que contribuye a su alimentación. Sin embargo, la puesta en marcha del proyecto en la escuela San Carlos Borromeo, en la zona sur de la ciudad, se vio opacada por un robo.

Autoridades de la escuela denunciaron que descubrieron a tres ordenanzas que cargaban a escondidas al menos 120 panes destinados a los alumnos. Según informó Multivisión Federal, los directivos de la escuela habrían hecho una denuncia formal al encontrar los insumos robados en los bolsos de las ordenanzas. En horas de la mañana, directivos, efectivos policiales y personal de ATE mantuvieron un encuentro dentro de la institución para determinar cómo proceder con las personas en cuestión.

La Copa de Leche, más en contexto de pandemia que agravó los problemas sociales, es un aporte importante para miles de niños y niñas que de otra forma muy probablemente no podrían acceder a este refuerzo alimentario. Es un servicio nutricional que provee proteínas de buena calidad, calcio, fósforo y vitamina A, elementos esenciales que el cuerpo de los chicos necesita durante su etapa de crecimiento. Su cancelación hubiera significado sin dudas una gran pérdida.