En la primera jornada del juicio por el femicidio de Jimena Salas declaró su pareja, Nicolás Cajal, imputado por encubrimiento agravado el perjuicio de la Justicia, también un empleado municipal y a la niñera que en la mañana del 27 de enero de 2017 cuidó a las hijas de víctima. Sergio Vargas, el acusado de partícipe secundario del asesinato, se abstuvo de declarar mientras sus familiares aguardaban en la puerta de la Ciudad Judicial.

En diálogo con FM Profesional, su hermana Verónica Vargas contó que pudo hablar con su hermano y destacó que le partió el alma verlo esposado en el banquillo de las acusados. La mujer relató que habló con el abogado de Nicolás Cajal, Pedro Arancibia, y que le transmitió tranquilidad respecto a pruebas que demuestran la inocencia del vendedor ambulante.

Tras la declaración de Cajal, un empleador de la municipalidad de Vaqueros contó que vio a la víctima conversar con un hombre en la puerta de su casa en la calle Las Virginias, donde fue asesinada. También relató que hablaban sobre una red de vecinos, y que vio un auto estacionado cerca de la vivienda. La niñera, por su parte, relató que Jimena se había olvidado las llaves de su casa.