Superada la primera prueba en su vuelta a las canchas, Nadia Podoroska soñaba con dar un paso más en el Grand Slam, pero no pudo ser. La tenista jugó este miércoles en la segunda ronda clasificatoria de Wimbledon con la expectativa de ingresar a uno de los lugares vacantes del cuadro principal, pero la tenista australiana Jaimee Fourlis truncó su sueño.

El partido en All England Lawn Tennis and Croquet Club comenzó poco antes de las 10.30 de la mañana argentina. Ubicada en el puesto 173 del ranking mundial, la rosarina se mide con Jaimee Fourlis (153) luego del triunfo contundente con el que reapareció en el circuito profesional.

Podoroska pasó 294 días sin jugar en singles debido a una tendinopatía y eso provocó una fuerte caída en clasificación de la WTA. El largo proceso de recuperación la privó de participar en Roland Garros, donde fue semifinalista en 2020 con una actuación histórica para el deporte argentino.

En un cruce parejo, “Nachu” se puso en ventaja cuando le quebró el servicio a su rival para ponerse 2-1 arriba. Sin embargo, la australiana se recuperó y se llevó el primer set en 40 minutos. El segundo fue más parejo y demandó casi una hora y media su definición, que fue para Fourlis.

Es por esto que Podoroska se despidió con una derrotó en sets corridos por 6-4 y 7-6 (5) en la segunda ronda de la Qualy de Wimbledon. Lo que se destaca de esta derrota es que Nadia volvió a las canchas y demostró que su físico no sintió el parate deportivo.

La rosarina finalmente logró dejar atrás sus problemas físicos y consiguió una victoria en el debut dentro de la qualy de Wimbledon. De esta forma, dio su primer paso hacia el regreso al Grand Slam. Su mejor actuación en el torneo fue en 2021, cuando cayó en la segunda ronda ante la checa Tereza Martincova.

Ahora la australiana se medirá con la vencedora del duelo entre las franesas Tessah Andrianjafitrimo (139) y Jessika Ponchet (196). Ese será el último escollo para ingresar al cuadro principal.