Después del trasplante para el nene con hepatitis aguda grave en Rosario, su mamá reveló este miércoles que “estaba destrozada” hasta que encontraron donante. A la espera del nuevo parte médico, compartió su alegría luego de la cirugía y comentó: “Queremos que esté en casa ya”.

Pablo tiene 8 años y lleva una semana internado en el Sanatorio de Niños. Hasta ahora su familia no quería hablar de la grave situación en la que estaba, pero el panorama cambió por completo frente al alivio que generó el éxito de la operación del día anterior.

El diagnóstico del nene oriundo de Funes es el primer caso de hepatitis aguda grave de causa desconocida en Argentina desde que se emitió un alerta epidemiológica mundial para la población pediátrica. Hasta el momento no se determinó el origen de la enfermedad que sufrió, pero los médicos confirmaron que “evoluciona favorablemente” después del trasplante.

Yo no me quería hacer ilusiones. Me llamaron a las once y media de la noche y ya me quería venir”, explicó Vanesa sobre lo que pasó el lunes, cuando le avisaron que habían aceptado la donación de un hígado. Tanto el padre de Pablo como su primo se ofrecieron para la cirugía, pero no eran complatibles.

Mientras la tía del chico esperaba los resultados de los análisis para determinar si podía colaborar con el trasplante, la mamá del niño recibió la buena noticia. A continuación ,expresó sobre la ablación en Santa Rosa de La Pampa: “Estoy súper contenta con los médicos y muy agradecida a los familiares porque le salvaron la vida a mi nene”.

“Mamá, no quiero que te vayas”

Cuando Pablo fue derivado a terapia por la enfermedad, su familia empezó a transitar las horas más complicadas. “Mamá, no quiero que te vayas. Quiero que te quedes al lado mío”, le pidió a Vanesa antes del trasplante.

El chico requirió asistencia respiratoria mecánica en vísperas de un trasplante que se completó con éxito después de 8 horas de trabajo en el quirófano. Incluyendo a quienes participaron en el traslado del órgano, el operativo requirió la participación de unas cien personas.

El hígado de una persona fallecida en La Pampa fue trasladado desde el Aeropuerto Internacional de Rosario (AIR) en tres minutos. Foto: @mumiyadanza

“Cuando fuimos al hospital, me dijeron que lo iban a pasar a sala”, recordó Vanesa sobre el momento en que internaron a su hijo en Rosario. Después se enteró de que tenían que pasar a terapia. Sobre el momento en que mencionaron la necesidad de un trasplante, confesó: “Me estaba muriendo, no lo esperaba. Pensaba que era una hepatitis así nomás”.

La madre de Pablo comentó que la situación en medio del alerta epidemiológica mundial la superó. Aunque se trata de un caso aislado, afirmó que el abordaje de la enfermedad “te destruye porque no sabés” la causa.