Once personas quedaron bajo prisión preventiva como integrantes de una organización vinculada a balaceras y venta de drogas ilegales en Rosario. La banda de “Chucky Monedita” disputaba el negocio narco en la ciudad junto a otros grupos delictivos.

//Mirá también: Resultan heridos un nene de tres años y una abuela tras una nueva balacera en Rosario

El supuesto líder a quien los investigadores identifican con su apodo en la causa es Alejandro Núñez. A pesar de que está preso en la cárcel de Piñero, plantean que podía encomendar desde amenazas con armas de fuego hasta homicidios como parte de la batalla por el territorio para administrar bunkers.

Los primeros indicios de la actividad de la banda surgieron hace 8 meses, cuando Jonatan Ribles fue detenido con dos pistolas calibre 9 milímetros. El peritaje del celular que le secuestraron el 28 de octubre cuando circulaba en motocicleta permitió determinar cómo operaban la asociación ilícita descripta por el Ministerio Público de la Acusación (MPA).

//Mirá también: Un adolescente muerto y dos heridos tras una balacera en barrio Las Flores

Según el fiscal Pablo Socca, “Chucky Monedita” disponía la participación de menores de edad en los delitos que planificaba desde la Unidad Penitenciaria 11. Esto fue considerado como un agravante a la hora de imputarlo como jefe este lunes ante el juez Facundo Becerra.

Ribles fue señalado como uno de los tiradores al servicio de Núñez, aunque el principal brazo armado identificado hasta ahora es Nahuel Sebastián Riveros. Éste cobraba por los atentados y también coordinaba la logística, incluyendo tareas de inteligencia sobre las víctimas y la búsqueda de armas de fuego para las balaceras.

Una banda con bunkers y refugios

La banda cometía robos para obtener dinero en efectivo y usurpaba viviendas. Fuentes oficiales destacaron que la mayoría de los refugios estaban a cargo de mujeres, quienes se turnaban para custodiar su funcionamiento y luego rendían cuentas de la recaudación ante los cabecillas.

Desde el MPA apuntaron que la principal encargada de manejar la plata del negocio narco era Tamara Ayelén Muñoz, a quien le secuestraron una pistola calibre 380 cuando inspeccionaron su casa en 24 de Septiembre al 200. Durante los allanamientos por balaceras, la Policía encontró el arma oculta en el bolsillo de una campera, dentro de un ropero.

Luego de la audiencia solicitada por el fiscal Socca se dio a conocer un video que da cuenta del alto poder de fuego de la banda de “Chucky Monedita”. En él se puede ver a Riveros empuñando una ametralladora con mira telescópica.