El escándalo que representó la salida de Víctor Sarnaglia como jefe de la Policía de Santa Fe, primero como licencia y luego con un pedido de renuncia que salió del gobernador Perotti, también generó incertidumbre respecto de la política en Seguridad, algo que el ministro Marcelo Sain buscó zanjar rápidamente con el nombramiento de Emilce Chimenti encabezando la fuerza.

Cuando todavía estaba vigente la ausencia de temporal de Sarnaglia y no estaba presentada su renuncia Sain ya había elegido a su sucesora, designación que se ratificó este jueves con el acto de asunción de Chimenti y Ariel Zancocchia, segundo en la jefatura, realizado en la sede de Gobernación en Rosario.

El acto en el Salón Blanco, al que no pudo ingresar la prensa y debió conformarse con verlo en pantalla desde uno de los pasillos del edificio de Santa Fe y Dorrego, estuvo presidido por el titular de la cartera de Seguridad y familiares de los recién designados. Se trató de un evento bien protocolar en el que Sain aprovechó para destacar su proyecto para reorganizar la administrativamente la policía.

"Estamos entusiasmados porque es un salto de calidad imprescindible", indicó el funcionario de Perotti sin hacer referencia a Sarnaglia con quien tenía un claro distanciamiento. "Es poner en altura de las circunstancias el único elemento que debe tener en cuenta la Policía: el control. El resto de las labores no son de la Policía", sumó en su discurso.

“Hay una enorme expectativa en la Policía. Vamos a sacarle la labor administrativa. Tenemos una Policía muy administrativa, tenemos que convertirla en operacional", puntualizó.