Los familiares y allegados del joven posadeño que perdió la vida por las heridas sufridas tras caer a un desagüe del barrio 1 de Mayo piden justicia. Los vecinos del lugar aseguran que el pozo era “una trampa mortal” dado que no estaba tapado ni señalizado y en su interior tenía fierros en punta en los cuales si incrustó la víctima.

Se trataba de Sebastián Gómez, un joven deportista de 22 años, padre de dos pequeñas hijas, quien agonizó dos días en el Hospital Escuela Dr. Ramón Madariaga. El domingo por la noche regresaba su casa de la calle 38, casi 103, cuando se resbaló por un desnivel y cayó dentro del pozo y dos hierros se le incrustaron en el cuerpo que le atravesó una de sus piernas, el estómago, dañando sus riñones e intestinos.

“Sebas atravesó la cancha de arco a arco, cuando llegó al tronco que está en la línea de la cancha quiso pasar y se cayó adentro del pozo. El pudo salir del pozo y se fue hasta mi casa que son unos 50 metros. Antes de llegar se cae al piso y salimos porque escuchamos que pedía ayuda”, relató a Misiones Online, Carlos Diaz, tío del joven.

En el nosocomio fue intervenido quirúrgicamente y esta mañana falleció. La Justicia ordenó la autopsia del joven fallecido y esta tarde sus restos serán velados. Este mediodía Policías, familiares y amigos de Sebastián Gómez custodiaban el lugar del hecho. Trabajadores de una empresa privada se acercaron, pero fueron impedidos de realizar algún tipo de trabajo en el lugar.