La enfermedad puede transmitirse de los animales a las personas y es mortal. Se ordena vacunar 10 kilómetros alrededor de cada brote testigo.


Se tomaron medidas sanitarias ante la aparición de brotes de rabia paresiante, por lo que el Senasa indica que es obligatorio vacunar en un radio de 10 kilómetros alrededor de los casos téstigo.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció medidas sanitarias preventivas, luego de confirmarse tres brotes de rabia paresiante.

Por análisis de laboratorio, la enfermedad afectó hasta el momento a 15 animales de las especies bovina y equina en establecimientos productivos ubicados en los municipios misioneros de Candelaria, Profundidad y San José.

El Senasa ordenó vacunar a la totalidad del ganado bovino, porcino, equino y de rumiantes menores, en un radio de 10 kilómetros alrededor de los casos afectados.

En los campos que se localicen en este radio, queda prohibida la faena y el consumo de animales hasta que se cumplan con los plazos de la vacunación y revacunación de todas las especies susceptibles (bovinos, equinos, porcinos, ovinos y caprinos).

Mientras que los movimientos a invernada podrán realizarse inmediatamente luego de la primera vacuna con previo aviso al destino, donde se completará el esquema de vacunación.

La rabia paresiante es una zoonosis, puede transmitirse de los animales a las personas y es mortal. Ahí radica la importancia de la prevención mediante la vacunación de los animales susceptibles de contraer la enfermedad y el control de vampiros. Los brotes perduran no más de 18 meses con periodos ínter epidémicos sin la enfermedad de por los menos 3 o 4 años.

Los primeros síntomas observados en animales consisten en inquietud, falta de apetito, tendencia a aislarse y frecuentes vocalizaciones con un tono de voz diferente al habitual. Luego se observa depresión, deshidratación, con dificultad postural y ambulatoria, y finalmente la muerte.




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