Son muchos los perecinos y perecinas que, en algún momento de la vida, pudieron compartir la grata compañía de Olga Samán, más conocida por “Olgui”, “Olguita”. Muchos jóvenes la recuerdan con cariño, en sus clases particulares de matemáticas: destacan la vocación que tenía para enseñar, su dedicación y entrega completa para acompañarlos durante largas horas de estudio y apoyarlos en el difícil momento de rendir un parcial o un examen para pasar de curso.

Por otro lado, están sus vecinas y vecinos, quienes expresan sus vivencias más personales y la recuerdan como una “mujer dulce y amable”, a quien veían por las calles de su barrio saludar “siempre con una sonrisa”. Estos gestos son lo que perdurarán por siempre, y la mantendrán viva en los recuerdos de sus amigos y vecinos.

Aquellos que recorrían las calles de la ciudad desde temprano, hasta hace muy poco, la cruzaban caminando, charlando con alguna vecina, o simplemente degustando un café. Muchas mañanas en el bar “Medialuna”, si veía llegar a alguno, siempre se tomaba un instante, para regalar una palabra dulce y preguntar cómo estás.

Sin lugar a dudas, muchos mantendrán viva la memoria de “Olguita” y hacen llegar sus palabras de condolencias a los familiares y amigos. Por el contexto de pandemia que hoy atravesamos, no será posible despedirse como es costumbre. Sin embargo, desde su círculo íntimo trascendió que, “para quienes “están preguntando cómo poder despedirse de ella, los invitamos a pasar por su casa, Alberdi 1247, a partir de las 19.30 horas y dejarle una flor, o lo que quieran”.

Así mismo, remarcaron que podrán “solamente pasar, no juntarse ni permanecer tiempo allí”. La ciudad de Pérez le dice adiós a “una gran persona”, muchos desean despedirla con cariño y con dulzura, como era “Olguita” con todas las personas de la ciudad.