En el marco de la Emergencia Sanitaria y frente al crecimiento exponencial de casos de Covid que se dieron en Entre Ríos en las últimas semanas, el COES dispuso la derivación de pacientes con cuadros de menor riesgo de patologías no-Covid a otros centros de salud y a hospitales de la zona para descomprimir la demanda que recibe el hospital San Martín y sostener la atención de calidad.

El último fin de semana comenzó a regir la nueva estructura de derivaciones para el área de Paraná y Gran Paraná (Oro Verde, Colonia Avellaneda y San Benito). “Se trata de una configuración alternativa, coyuntural, que se adopta en el marco de la Emergencia Sanitaria, y está sujeta a nuevas modificaciones según indicadores epidemiológicos y sanitarios específicos”, explicaron desde el Ministerio de Salud.

La medida tiene tres objetivos principales: implementar y proponer una nueva configuración de derivaciones y trabajo en red; descomprimir el hospital San Martín; y garantizar la atención de calidad y efectiva. “Cabe recordar que ante la necesidad del hospital San Martín de habilitar más camas para la atención de pacientes Covid, en la semana previa se destinaron ocho unidades más de la Guardia para estos pacientes”, indicaron.

Frente a esta situación, es que desde el área de salud se tomó la decisión de coordinar acciones junto a los diferentes efectores del Gran Paraná, a fin de complementarse “de modo que los cuadros de menor riesgo de patologías no-Covid se puedan resolver fuera del hospital San Martín, y que éste se aboque a las tareas más complejas”.

Se articuló con los efectores del primer nivel de atención (Centros Regionales de Referencia y Centros de Salud) del Gran Paraná, como también con otros hospitales de la zona (el Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná; San José de Diamante y Miranda de Cerrito; a los que se suman el Lister de Seguí y San Francisco de Crespo), cómo y dónde realizar las internaciones breves de los pacientes que requieren observación.

Derivaciones

Para determinar las derivaciones se realiza un triage (selección y clasificación de pacientes de acuerdo a la complejidad de cada caso). Este ordenamiento, basado en criterios de gravedad clínica, se indica mediante tres colores: verde, amarillo o rojo.

Entonces, en la nueva configuración, y de acuerdo a la evaluación y el triage, los cuadros que no sean emergencias (caracterizados como rojos) y tampoco sean ambulatorios (verdes), tendrán resolución en otros efectores de la red.