En el texto se resalta la agresión verbal y física que sufría la joven por parte de Pastorizzo. "Se me salió el disparo", sostiene.


A días de que comience la revisión del fallo que condenó a Nahir Galarza a cadena perpetua por la muerte de Fernando Pastorizzo, se filtró una supuesta carta en donde la joven da detalles del día del crímen

El ex vocero de Nahir, Jorge Zonzini, aseguró que el manuscrito fue realizado por la joven de Gualeguaychú y que lo iba a presentar ante el Juez el día que admitió el asesinato.

Nahir Galarza cuenta como fue el día del crimen.

“El manuscrito es real y de puño y letra de Nahir. Fue escrito por ella, contando sus vivencias durante las horas del trágico suceso, y lo hizo durante los minutos previos a entregarse en la fiscalía. Lamentablemente por una contraorden y a la que ella no supo cómo negarse, luego, ante el fiscal solo reconoció el hecho y entregó el arma de su padre sin mencionar el contenido del manuscrito ni mucho menos sus padecimientos de violencia psicológica y física que padecía por parte del fallecido Pastorizzo”, explicó Zonzini según detalla Crónica

En la carta explica que ese 28 de diciembre del 2017 ella llamó a Pastorizzo para que le devuelva el cargador del celular. Por problemas en la comunicación Galarza decide tomar un reims e ir hasta la casa de los Pastorizzo. 

Una vez en la vivienda, en la carta detalla que fue agredida verbalmente por el joven porque no atendía el teléfono. Además Nahir cuenta que Fernando le insistió para que entrara a su casa pero esta se negó. 

Cuando le devolvió el cargador, la joven condenada a cadena perpetua indicó: “Empezó a insistir (casi obligándome) que él quería llevarme a mi casa, no quise empeorar su enojo irrazonable hacia mí por lo que accedí para no complicar las cosas y que se calmara”. Y agregó: “Como lo hacía siempre, él se ponía violento y yo tenía que hacer lo que él quería”. 

El relato detalla que al llegar a la casa de los Galarza, Fernando se calma y le pidió pasar a Nahir “para que hablemos bien”. En el párrafo 4° indica que al pasar por la cocina, el chico ve el arma del padre de Nahir y la agarra: “Estaba visiblemente arriba de la heladera y empezó a joder, diciendo que ‘tenía ganas de aprender a tirar con una de esas‘”. Ante esa situación la joven le pidió que la dejara y se fue enojada a su cuarto.

“Discutimos un poco más pero el logró que se me pasara el enojo porque no paraba de abrazarme y de pedirme perdón (además no era habitual que me haga jodas como esa)”, continúa el texto que afirma que esa noche mantuvieron relaciones. 

Luego comenzaron lo reclamos y reproches por los chicos con los que se veía Galarza, puntualiza la carta. “De nuevo le dio su ataque de ira y se puso muy violento diciéndome que yo era suya y de nadie más“, escribe supuestamente la joven y agregó que le dijo que “no quería saber más nada de él”. 

Según el relato, Pastorizzo la insultó verbalmente, la agarró fuerte del brazo y la sacó de la pieza. “Al ver que yo trataba de zafarme, directamente me agarró del pelo y me dijo ‘vos te vas conmigo’, cuando pasamos por la heladera agarró la pistola“, sostiene. 

“Cuando llegamos al patio me dijo amenazándome con el arma que si yo quería que él se calmara que me vaya con él a su casa”, cuenta y agrega que la obligó a subirse a la moto, mientras guardó el arma en sus pantalones. 

En relación al recorrido que hicieron juntos dice: “No paraba de gritarme cosas, agarró por Bolivar y después no me acuerdo en que calle dobló pero hacía la Del Valle. Yo iba tratando de que se calmara diciéndole que no me veía con nadie”. 

Luego de esta situación, el joven le habría preguntado “por qué siempre tenes que verte con otro”, el intercambio verbal hizo que Pastorizzo se enojara y le dijera que se fuera sola a su casa pero ella le pidió, por la hora, que la lleve hasta la casa de su abuela.

En el trayecto no intercambiaron palabras, pero detalla que manejaba a alta velocidad. “Cuando dobló a la calle de la casa de mi abuela, lo que iba tan rápido perdió un poco el control de la moto y casi nos caímos Él agarró el volante con las dos manos y bajó la marcha, en ese segundo en que me sostengo de él para no caerme toqué la pistola y se me ocurrió sacársela“, escribió. 

“Fue todo muy rápido, cuando me hice para atrás al soltarlo a él, frenó de golpe, se me salió el disparo, yo ni siquiera miré de donde había agarrado la pistola, no sabía ni pensé en su estaba cargada o no”, continúa el relato sobre el momento del crimen 

“El cayó de costado con la moto y yo alcance a pararme. Me agaché para mirarlo y me sorprendió el segundo disparo“, señaló y agrega: “No sabía si correr o quedarme ahí pero no quería meter en problemas a mi papá así que me fui“. 

En el último párrafo cuenta que volvió a su casa y todos dormían, pero que su padre se despertó para ir a trabajar aunque no cruzaron palabras e intentó dormir. Tal como contó en la entrevista con Mariana Fabbiani, se enteró de la muerte de Fernando por el llamado de la madre del joven. 

Remarcó que ella tenía su vida organizada y que “jamás se le cruzó por la cabeza matar a alguien ni aunque me hubiera hecho lo peor del mundo, esto fue un accidente horrible, una situación muy rápida en la que los nervios me jugaron en contra“.






Comentarios