En Argentina llevamos 125 días de aislamiento social, preventivo y obligatorio; si bien a medida que se fueron modificando los escenarios epidemiológicos, los gobiernos han ido avanzando en habilitaciones para que diversos sectores puedan regresar a sus actividades habituales hay otros que continúan en stand by desde aquel 20 de marzo.

El deporte es uno de los ámbitos que todavía está interrumpido, la suspensión de las prácticas deportivas llevó a que los deportistas estén aislados en sus casas con lo que eso significa para un profesional que depende de su entrenamiento y de su estado físico.

Desde Vía Paraná le consultamos a Lautaro Geminiani sobre cómo está viviendo este contexto de aislamiento. El futbolista de 29 años, nacido en Paraná que hizo sus inferiores en Boca Juniors, Quilmes y finalmente debutó en Patronato en 2012, cuenta que con la cuarentena no pudieron seguir entrenando "porque estábamos en plena competencia, con la cabeza puesta en objetivos lindos con el club, bien físicamente y el día a día con el plantel era de felicidad y trabajo".

"De un día para otro nos quedamos sin eso. Nos encontramos encerrados en casa con la incertidumbre no sólo de cuando íbamos a volver sino también de qué se trataba este virus", reflexiona Lautaro sobre el nuevo escenario que planteó la pandemia en el deporte. El futbolista agrega además que "los entrenamientos se fueron llevando día a día y muy particular de cada jugador, en lo personal siempre optimista de la vuelta rápida entonces nunca deje de entrenar".

Lautaro dejó Patronato después de siete temporadas, y decidió irse a la ciudad de Junín, en Buenos Aires, para sumarse al plantel de Sarmiento, "fue la opción que en lo deportivo era lo mejor y tome la decisión", expresa al respecto. "Hoy con casi cuatro meses de pandemia, gracias a Dios estamos en una ciudad que no hay casos y podemos salir a entrenar, así que más que nunca intensificando en lo físico para lo que viene", cuenta el exdefensor del rojinegro.

La cuarentena no solo le significó a Lautaro adaptar su entrenamiento deportivo sino que también le presentó un doble desafío ya que el 2 de abril nació su hija Lumena que los convirtió en padres primerizos junto a su esposa Celeste. "Un año raro donde vamos a tener muchas cosas y anécdotas para contarle cuando crezca", reconoce con humor.

"Estábamos ansiosos porque nazca, y hoy tenemos una hija súper sana, que nos alegra y enamora todos los días. Obviamente que en este contexto de pandemia ponemos en la balanza que todos los días estamos para ella, eso se hubiese complicado si seguía el fútbol, así que es positivo porque no nos estamos perdiendo ni un solo día de su crecimiento", relata Lautaro en relación a como el aislamiento puso en pausa su profesión pero, por otro lado, le permite disfrutar su rol de padre las 24 horas, todos los días.

Lumena, la hija de Lautaro y Celeste nació durante la cuarentena

Lo que viene por delante

En referencia a las definiciones sobre su continuidad en el plantel profesional de Sarmiento, Lautaro dice que “hasta ahora son pocas. Salvo por lo deportivo que estábamos peleando entrar al reducido para el ascenso y sumando minutos, la prioridad con el pase en mi poder va a ser volver a jugar Superliga, o alguna oportunidad en el exterior, igualmente no descarto nada, pero en este caso no dependemos sólo de las ganas del jugador sino del club por la situación que está”, explica.

Para Lautaro su meta principal es siempre "seguir creciendo en mi carrera, como futbolista y persona acompañado de un club con ambiciones de ganar, tratar de jugar todos los partidos". Y sostiene que este interés, "lleva a proponerte objetivos individuales y grupales que suman para estar siempre al 100 por ciento con el club de turno".

Finalmente, Lautaro repasa su carrera en Patronato y dice que es "un balance muy bueno que tiene puntos suspensivos a futuro". El club de la capital entrerriana le dio a Geminiani sus primeros pasos como profesional, consultado acerca de lo que eso significó para él, dice que "es aprendizaje, metas día a día, afianzarme en los equipos titulares sin importar el técnico de turno, lograr el ascenso a primera división, poder jugar en la primera categoría que era mi sueño con mi club".