El funcionario de la capital entrerriana está internado con una fractura de cadera tras los golpes que sufrió.


El intendente de Paraná, Sergio Varisco, quien está internado con una fractura de cadera tras haber sido agredido en la calle, sostuvo este miércoles que fue “gente intolerante que fue a pedir que en el municipio se les otorgue un beneficio que no corresponde”.

En declaraciones al canal Todo Noticias, Varisco relató que “todo el mundo tiene mi teléfono y sabe dónde encontrarme: cuando llegué a mi casa a las cuatro de la tarde esta gente volvió a insistir, y ahí se produjo una suerte de discusión, y me empujan en la puerta, con tal mala suerte que tuve esta consecuencia”.

Varisco está internado en una clínica de la capital entrerriana en espera de una “cirugía, porque es una fractura de cadera”, lo que “no es un tema menor”, aseveró. Por otra parte, rechazó que tras el episodio tenga que “estar encerrado o tener custodios”, ya que consideró que “hay que dar la cara”.

Varisco sostuvo además que se iniciará “una acción de oficio” contra los tres acusados, que permanecen detenidos y se les tomará declaración durante la jornada.

Atacaron a los golpes al intendente Sergio Varisco.

Los presuntos agresores fueron identificados como Vanina Julieta Gauna de 40 años, Claudio Javier Godoy de 46, y Juan Ignacio Musuruana, de 26 años, y podrían recibir una pena de cinco a diez años de prisión por el delito de coacciones agravadas, o reclusión en el caso de que las amenazas tuvieren como propósito la obtención de alguna medida o concesión por parte de cualquier miembro de los poderes públicos.




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