Luego de darse a conocer el insólito hecho que ocurrió en un partido de fútbol en Neuquén, cuando un jugador le pateó la cabeza a su contrincante y tuvieran que suspender el juego, se conoció la versión del agresor.

El hecho ocurrió en Villa La Angostura, cuando uno de los jugadores se violentó al ser expulsado y le pateó la cabeza a un rival, y lo terminó dejando inconsciente. Ante esto, Enzo Álvarez contó que desde que sucedió el hecho en el partido, la sociedad lo ha estado “amenazando”.

Sufrí amenazas y me da vergüenza y miedo salir a la calle. Son los días más difíciles que pasé en mi vida”, admite Enzo, el jugador de Las Piedritas que jugaba en el clásico con Deportivo Angostura, en el marco de la Liga Quetrihue.

“Fueron y son días muy complicados. Para mí fue algo horrible. Hasta mi número consiguieron, me amenazaron de todos lados. Pasé de ser el jugador de la fecha y capitán una semana, a este hecho, el cual según algunos medios podría dejarme fuera del fútbol de por vida. La gente del Tribunal me dijo que hay que esperar y que iban a darme contención”, sostuvo el joven en diálogo con LMNeuquén.

Además, sobre el momento de la agresión, el joven comentó: “Si tengo dos amarillas en toda mi carrera es mucho, y eso que juego de central. El que pateé minutos antes me escupió en la boca, pero no es excusa. Tipo grande debería dar el ejemplo. Pasa que la liga nuestra es así de picante, te pegan codazos, te provocan. Me dieron hasta piñas en el estomago antes del hecho, aunque nada justifica lo mío. Perdí la cabeza”, declaró sobre su comportamiento.

Además en su descargo, argumentó que está arrepentido por lo que hizo: “No quiero ni ver el video. Me da montón de vergüenza, ni salgo a la calle. Aparte me bardean por todos lados. Siempre la gente cercana se sentía orgullosa de mí y ahora todo se volvió en contra”, lamenta el zaguero.

En este contexto contó que fue a pedirle disculpas al joven que agredió, y aseguró que él no le aceptó los perdones: “No me aceptó las disculpas. Ojo, es algo fuerte, si estuviera en su posición también haría lo mismo”.

Finalmente, sostuvo que la sociedad lo ha condenado sin siquiera conocerlo: “Necesito una oportunidad. Me han crucificado pero la gente que me conoce sabe y entiende que jamás fui así. Estoy muy mal, no se lo deseo a nadie”, sostuvo Enzo Alvarez.