Una familia de cuatro integrantes en Mendoza necesitó $50.295 en enero, para no caer en la línea de la pobreza y cubrir las necesidades básicas de la canasta. La medición para diciembre, había dado $48.646 y un incremento superior a $1.600 respecto a enero.

Estas son las cifras que registró la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia en su relevamiento mensual para un grupo familiar integrado por un hombre de 35 años, su cónyugé de 31, una hija de 8 y un hijo de 5 años.

La diferencia entre los valores de ambas canasta responde a que las tarifas de los servicios públicos y el transporte se encuentran en la Canasta Básica Total, mientras en la Canasta Alimentaria el rubro comida es preponderante y fue uno de los que más subió en los últimos meses.

La CBA se determina en base a los requerimientos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para distintos modelos familiares, a partir de los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población, indicador que se considera el límite de la indigencia.

Para determinar la CBT se amplía la CBA con bienes y servicios no alimentarios, mediante la aplicación del coeficiente de Engel (CdE), definido como la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia.